viernes, 20 de agosto de 2010

ALERTA NACIONAL POR CASOS DE SARAMPIÓN

Sebastián A. Ríos
LA NACION

Después de diez años de ausencia, el sarampión ha vuelto a ser diagnosticado en la Argentina en dos personas que contrajeron la infección en Sudáfrica, mientras asistían al Mundial de fútbol. Lo que es aún más preocupante es que ya se ha confirmado un caso de contagio en un familiar de uno de los pacientes, mientras que otro caso -altamente probable- espera confirmación.
El peligro de que el virus del sarampión vuelva a circular en la Argentina ha llevado al Ministerio de Salud de la Nación y al de la provincia de Buenos Aires (donde se detectaron todos los casos) a emitir una alerta nacional y a lanzar una campaña masiva de vacunación, con el fin de cerrarle el paso a esta enfermedad, que puede revestir gravedad en menores de 2 años y en personas inmunocomprometidas.
"Estamos ante un riesgo claro de un brote de sarampión y de la reintroducción de la enfermedad en la Argentina. Es muy importante que la población esté informada y demande la vacuna para estar protegida", dijo a LA NACION la doctora Carla Vizzotti, coordinadora del Programa Nacional de Enfermedades Inmunoprevenibles del Ministerio de Salud de la Nación.
A partir de hoy comenzará a implementarse una campaña nacional de vacunación contra el sarampión, para completar la inmunización de las personas que no han recibido las dosis que indica el calendario vacunario oficial. Este establece que la vacuna triple viral (que protege contra sarampión, rubeola y paperas) debe darse al año de vida, con un refuerzo a los 6 años.
Pero la posibilidad de que el virus esté circulando nuevamente en el país ha llevado a introducir modificaciones en el calendario (ver ilustración).
"Uno presume que en la zona de ocurrencia de los casos [Acassuso y Vicente López] hay circulación viral por el hecho de tener casos importados", dijo la doctora Angela Gentile, secretaria general de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), que participó ayer de una reunión en el Ministerio de Salud de la Nación, en la que se decidieron la alerta y la campaña nacional de vacunación.
"La idea de la campaña es completar la cartilla de vacunación allí donde hace falta. Y en la provincia de Buenos Aires y en la ciudad de Buenos Aires, intensificar esta acción, bajando la edad de vacunación a los 6 meses para dar más protección", precisó el doctor Luis Crovetto, director provincial de Medicina Preventiva del Ministerio de Salud bonaerense.
Gentile explicó que si bien las tasas de vacunación contra el sarampión en la Argentina son bastante altas ?además, durante 2006 y 2008 se realizaron campañas de vacunación en adultos?, la primera dosis de la vacuna deja entre un 5 y un 10% de personas vacunadas pero susceptibles al virus. "Es por eso que se da una segunda dosis al comenzar el ciclo escolar, para obtener una protección de casi el 100%. El otro problema es que la vacunación no es homogénea; hay áreas [geográficas] con menor cobertura", agregó.
Estos son los motivos que llevan ahora a bajar la edad de vacunación en las zonas más expuestas (Capital y GBA), y buscar que los chicos de entre 13 meses y 14 años de todo el país, que sólo tienen una dosis o ninguna, completen su protección con un segundo pinchazo o comiencen con el primero.
"El sarampión es una enfermedad muy contagiosa, que no tiene tratamiento, pero que se puede prevenir con una vacuna", dijo Vizzotti. El Ministerio de Salud de la Nación informó que dispone de 2 millones de dosis para comenzar ya con la campaña; la vacunación es gratuita en todo hospital y vacunatorio público nacional, provincial o municipal.
De Sudáfrica a zona norte Los últimos casos autóctonos de sarampión en el país fueron diagnosticados en 2000 en la provincia de Córdoba. Desde entonces, no ha habido ningún caso de transmisión autóctona, aunque la última vez que se detectó la enfermedad en el país fue en 2009, en una turista inglesa, que fue rápidamente aislada, para cerrar el paso a la posibilidad de contagio.
Los nuevos casos de sarampión que han motivado la alerta fueron notificados en San Isidro y Acassuso el 6 de agosto último. Ese día se notificó que dos personas que habían viajado a Sudáfrica para asistir al Mundial habían presentado síntomas compatibles con la enfermedad, al igual que un familiar de uno de ellos.
"En el primer caso, se trató de un hombre de 30 años, que no bien llegó de Sudáfrica se sintió mal, se quedó en su casa y no fue a trabajar. Estuvo internado unos días por un cuadro de deshidratación, pero aislado ?contó Crovetto?. Durante ese tiempo sólo estuvo en contacto con su mujer y sus dos hijos, uno de los cuales, un bebe de 15 meses de vida, se contagió."
Este hombre y su hijo son dos de los tres casos de sarampión que ayer fueron confirmados a través de estudios diagnósticos. El tercer caso confirmado es un adolescente sudafricano, de 16 años, que vive en la Argentina ?a sólo 8 cuadras de los otros dos casos?, y que también fue a Sudáfrica a ver el Mundial.
A diferencia del caso anterior, este adolescente "hizo vida normal al regresar a la Argentina ?comentó Crovetto?. Fue al colegio, y allí es donde comenzó a sentirse mal; lo retiraron del colegio, y entre las 24 y 48 horas se instaló el cuadro de sospecha de sarampión".
La persona con sarampión, vale aclarar, comienza a contagiar 4 días antes de comenzar con los síntomas. Esto obligó al personal de salud bonaerense a concurrir al colegio de Vicente López donde estudia este adolescente, para evaluar si los 29 compañeros de aula y el resto de los alumnos del establecimiento estaban al día con la vacunación, y si en alguno había síntomas de la enfermedad.
Si bien no se registró ningún caso sospechoso, ayer esa cartera fue notificada de que la hermana de 10 años del adolescente presentaba fiebre y erupción cutánea compatibles con sarampión. "Los análisis están en curso, pero el nexo epidemiológico no deja muchas dudas", agregó Crovetto.
Al día de hoy, "no hay ningún otro caso sospechoso. Pero si esperamos a que aparezcan otros casos, vamos a llegar tarde, por eso hay que intensificar las acciones de prevención".
Lo que se busca evitar es que comiencen a aparecer nuevos casos, pero no relacionados con los diagnosticados; eso confirmaría que el virus ya está circulando en el país. "Tenemos casos confirmados de sarampión en la Argentina, que son importados o que están relacionados con la importación, pero todavía no se ha confirmado la circulación viral autóctona", precisó Vizzotti.
"Pero no sabemos qué paso con todos los argentinos que volvieron del Mundial; por ahí hubo otros que tuvieron sarampión, pero éste pasó inadvertido", agregó Crovetto. Según estimó tiempo atrás el embajador argentino en Sudáfrica, Carlos Sersale Di Cerisano, unos 30.000 argentinos asistieron al último Mundial.

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