lunes, 18 de febrero de 2013

LA ANMAT ADVIRTIÓ QUE NO SIEMPRE LOS ALIMENTOS MARCADOS COMO "DIET" SIRVEN PARA PERDER PESO


Fuente: miradaprofesional.com

BUENOS AIRES, febrero 18: La entidad elaboró un informe para que los consumidores sepan las diferencias entre “diet”, “light” y otras denominaciones que puedan confundir. Subrayó que los productos deben ser claros en la denominada información nutricional complementaria. Además, recordó que actualmente existe una legislación que controla su publicidad. La fuente incidencia de la obesidad en la Argentina y el mundo hace que cada vez más gente intente dietas alimenticias, donde los productos “diet” o “light” tienen un rol central. Pero muchas veces, las promesas de la publicidad no son ciertas. Así lo advierte un reciente informe de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), que aseguró que muchos de estos alimentos no sirven para perder pesos. La entidad, que regula el sector, informó sobre la reglamentación del Código Alimentario Argentino (CAA), que incluye la regulación de la publicidad de estos productos.




Según la Resolución 4004, la palabra “diet” no fue incluida dentro de los términos permitidos para declarar en la Información Nutricional Complementaria (INC) para evitar confusión entre los consumidores, aclaró la cartera sanitaria en un comunicado.

En la Argentina, la moda por consumir productos “light” se inició a mediados de la década de 1980. Años después, con la apertura de la importación, comenzaron a ingresar al país alimentos denominados “diet” y la oferta se diversificó.



Este contexto llevó a que los consumidores suelan relacionar lo “dietético”, “light” o “diet” con alimentos pensados para regímenes de reducción de peso, sin embargo, no siempre es así. Para evitar esta confusión, la ANMAT elaboró una resolución que reglamenta el uso de la información nutricional complementaria (INC) de todos los alimentos, a su rótulo y su publicidad.



“El CAA define a los alimentos ‘dietéticos’ como aquellos cuya composición ha sido modificada, y que se encuentran destinados a satisfacer necesidades particulares de nutrición y alimentación de determinados grupos poblacionales”, destacó el informe de la ANMAT.



Por este motivo, no necesariamente son productos reducidos en su valor calórico. Ejemplos de ello son los alimentos libres de gluten, infantiles, fortificados, suplementos dietarios y alimentos modificados en su nivel de glúcidos, lípidos, proteínas, minerales, o en su valor energético.



Con el fin de “asegurar que el etiquetado nutricional no presente información que sea de algún modo falsa, equívoca o engañosa”, la Resolución Conjunta 4004 de la Anmat regula el uso de la INC en los rótulos y avisos publicitarios de alimentos.

La norma admite el uso de la palabra “light”, a fin de diferenciar alimentos que poseen determinadas características, de otros similares. Por su parte, la palabra “diet” no fue permitida, para evitar confusión entre los consumidores.



El atributo “light” (“bajo”, “leve”, “reducido”, “liviano”) puede aplicarse al valor energético, carbohidratos, azúcares, grasas totales, grasas saturadas, colesterol y sodio.

Así, un alimento solamente puede consignar en su rótulo y en su publicidad la palabra “light” “si cumple con el atributo ‘bajo’ especificado en la norma o bien si ha sido reducido en un mínimo del 25 por ciento en su contenido energético o en el nutriente declarado respecto del alimento, siempre que cumpla además con otros requisitos especificados en la norma”, lo que debe ser acompañado del “nutriente o el valor energético al que hace alusión” y, si correspondiere, del porcentaje de la reducción.
De esta forma, que un alimento sea “light” no significa necesariamente que sea reducido en calorías; inclusive, su valor calórico puede ser igual o mayor. Por ejemplo, en el mercado existen galletitas reducidas en grasa que cumplen con los requisitos para declararla “light en grasas” respecto de la galletita tradicional, pero cuyo valor calórico es en determinados casos igual o superior, debido a que poseen un mayor porcentaje de hidratos de carbono.



El hecho de que un alimento sea “light” no se relaciona con la “reducción del peso” o una “dieta baja en calorías”. Los productos “light” no siempre ayudan en un plan de descenso de peso, e incluso pueden aportar azúcares o grasas en cantidades no despreciables.



Por eso es importante aprender a realizar una cuidadosa lectura de los rótulos e incorporar estos productos en el marco de un plan integral de alimentación, con cambio de hábitos y ejercicio físico incluido.