martes, 25 de marzo de 2014

LA OMS INSISTE EN QUE EL CONSUMO DE ANTIBIÓTICOS SIGUE SIENDO DEMASIADO ALTO EN EUROPA

Fuente: pmfarma.com

-Turquía, Montenegro, Grecia, Tayikistán y Chipre son los cinco paises que han demostrado un mayor consumo.
- Países Bajos, Estonia, Alemania, Austria y Hungría son los que menos consumen. España se encuentra en la parte media de la tabla entre los países europeos.
- La penicilina de amplio espectro (amoxicilina y ampicilina) es las más utilizada.
Los antibióticos cuando son necesarios y eso no es siempre que algo nos duele. La consecuencia de abusar es que los antibióticos pierden eficacia. Y abusamos, como asegura la Organización Mundial de la Salud (OMS). El consumo total de antibióticos es demasiado alto en Europa. No obstante, la OMS reconoce que depende de la región. El consumo se puede multiplicar hasta por 4 según los estados. "El uso excesivo de antibióticos y su uso indebido son los factores más importantes en la creación de resistencia. Es por ello que el conocimiento de la cartografía del consumo es el primer paso para identificar y hacer frente a este creciente problema de salud pública", afirma la directora regional de la OMS en Europa, Zsuzsanna Jakab, quien destaca que "la resistencia a los antibióticos no respeta fronteras".
Publicado en The Lancet Infectious Diseases, este informe es el primero en dar a conocer los datos sobre el consumo total de antibióticos para los países de la Región Europea. El estudio recopila datos de 2011 de los 42 países y regiones en la Región Europea de la OMS (dentro y fuera de la UE), y proporciona una imagen clara de la utilización de los diferentes grupos de antibióticos.
"Nuestros resultados sensibilizan sobre el uso inadecuado de antibióticos y ayudará a estos países a desarrollar indicadores de calidad en el uso de antibióticos. Invito a los políticos a elaborar planes nacionales de acción, que se pueden evaluar si este sistema de vigilancia de reciente creación continuó y se expandió a otros países de la Región", dice el profesor Herman Goossens de la Universidad de Amberes (Bélgica) y el investigador principal del estudio.
De Turquía a Holanda
El consumo de antibióticos fue significativamente diferente entre los participantes en el estudio. Turquía, Montenegro, Grecia, Tayikistán y Chipre son los cinco paises que han demostrado un mayor consumo; los Países Bajos, Estonia, Alemania, Austria y Hungría son los que menos consumen; y España se encuentra en la parte media de la tabla (19). Las penicilinas se utilizan con mayor frecuencia por todos los participantes, con un índice general de alto uso de la penicilina de amplio espectro (amoxicilina y ampicilina), especialmente en los nuevos estados independientes. Los participantes en el sudeste de Europa consumen grandes volúmenes de cefalosporinas de primera generación.


Las conclusiones del informe muestran que sería necesaria una actuación reguladora masiva para cambiar la actual situación."Antibióticos de amplio espectro son usados en exceso", lo que sugiere que se recetan mucho, que existen herramientas de diagnóstico inadecuadas y que la población tiene un conocimiento limitado de la resistencia a los antimicrobianos.
Asimismo, han observado que existen marcas particulares de antibióticos que son usadas en exceso o mal utilizadas. "Esto puede ser consecuencia de la comercialización de la industria farmacéutica, así como de un conocimiento insuficiente de los prescriptores y el público en general", añade. El estudio, llevado a cabo por la Oficina Regional de la OMS para Europa y la Universidad de Amberes, ha recogido y analizado en profundidad datos de seis zonas del sureste de Europa y siete de Asia central.
Esto complementa el trabajo que se lleva a cabo en 29 países (los 28 Estados miembros de la UE más Noruega) que participan en la Vigilancia Europea del Consumo de Antimicrobianos Red (ESAC -Net) del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC). En 2011, los 53 Estados Miembros de la Región Europea de la OMS adoptó un plan de acción estratégico europeo global sobre la resistencia a los antibióticos, incluido el compromiso de fortalecer los sistemas de vigilancia para supervisar el uso de los antibióticos.