lunes, 28 de septiembre de 2015

LOS FONDOS DE LAS OBRAS SOCIALES, LA OTRA BATALLA QUE SE VIENE



Fecha
28/09/2015
Fuente
LA  NACION


Los fondos de las obras sociales, la otra batalla que se viene.  Los gremios hicieron saber a los candidatos que exigirán la caja con aporte obligatorio.


Los sindicatos, en bloque, les hicieron saber a los tres principales candidatos presidenciales que no bajarán la guardia por los millones de pesos del Fondo Solidario de Redistribución (FSR), la caja en donde se atesora el aporte obligatorio que se les retiene mensualmente a los trabajadores registrados de sus salarios. Según fuentes gremiales consultadas por la nación, la deuda oscilaría hoy entre 25.000 y 30.000 millones de pesos. Ese botín, en el futuro, será un foco de tensión con el sucesor de Cristina Kirchner.
"No lo vamos a apurar al próximo presidente, pero el tema de la deuda lo vamos a plantear. A Scioli y a Massa ya se lo dijimos. No vamos a ceder con ese reclamo", advirtió un jerárquico de la CGT oficialista y tal vez el dirigente que más conoce sobre la temática. Más allá de la deuda millonaria/ surgió la semana pasada otro motivo que tensó el vínculo entre los gremios y el Estado por la caja-de la salud. Se trata de los reintegros a las obras sociales por los tratamientos de alta complejidad. / En tren de buscar una solución el ministro de Salud, Daniel Gollán presentó el miércoles pasado, con la cúpula de la CGT oficialista, un programa de articulación del sector público de la salud y la seguridad social. La iniciativa estimulará la compra conjunta de medicamentos (Estado y obras sociales) para abaratar costos. Sin embargo, en el marco del mismo encuentro, desarrollado en el Instituto de Investigación Sanitaria de la Seguridad Social, Gollán lanzó un pronóstico que alertó a los gremialistas. "No vamos a poder seguir soportando los costos de los tratamientos de alta complejidad con los aumentos desproporcionados de precios de los medicamentos por parte de los grandes laboratorios que desfinancian al sistema de salud", dijo el funcionario, según reprodujo la agencia oficial Télam. José Luis Lingeri, el anfitrión del encuentro, bajó el tono de la expresión. "Estamos trabajando juntos. El problema es que los laboratorios se pasan de rosca con los aumentos" dijo a la nación el dirigente gremial de Aysa. El jefe de la CGT, Antonio Caló, acompañó también a Gollán. Y blanqueó allí las intenciones de establecer por ley un proyecto para limitar el pase de los afiliados entre las obras sociales. "Esto también nos desfinancia. Lo que queremos es que el afiliado por lo menos permanezca un año en su obra social original" planteó el metalúrgico.
Mediación Caló, como muchos otros sindicalistas, gestionó hace meses una mediación oficial para evitar el fenómeno que se conoce como "descreme" que consiste en que los empleados de sueldos altos se van a las prepagas, mientras que los de menores aportes se quedan en la obra social. El pedido se le hizo muchas veces a la santacruceña Beatriz Korenfeld titular de la Superintendencia de Servicios de la Salud, el organismo que administra el dinero de las obras sociales sindicales. También hubo reclamos para frenar la afiliación de monotributistas, que aportan a la prestadora un 40 por ciento menos de dinero que un trabajador en relación de dependencia. La millonaria caja de la salud es tal vez el único botín por el que los sindicatos están dispuestos a unir sus fuerzas. "Es necesaria la unidad porque podemos ser un factor jodido de presión", insinuó un jerárquico de la CGT oficialista.»