miércoles, 2 de marzo de 2016

ESTUDIO TRANSVERSAL SOBRE LA EXPOSICIÓN Y EL USO DE DISPOSITIVOS MÓVILES EN NIÑOS PEQUEÑOS

Fuente: intramed.net
Autor: Hilda K. Kabali, Matilde M. Irigoyen, Rosemary Nunez-Davis, Jennifer G. Budacki, Sweta H. Mohanty, Kristin P. Leister, Robert L. Bonner, Jr Pediatrics. 2015 Dec;136(6):1044-50


Introducción
Los dispositivos móviles se están convirtiendo rápidamente en la opción preferida de medios de comunicación de los niños debido a su tamaño de pantalla, movilidad, capacidad de transmitir contenido, capacidad interactiva, y su costo decreciente. Los niños usan dispositivos móviles para jugar, ver vídeos, comunicarse, tomar fotos, y acceder a aplicaciones (apps).
De acuerdo a la encuesta nacional de Common Sense Media, el 72% de los niños de 0 a 8 años utilizaban un dispositivo móvil en 2013, frente al 38% en 2011. Aún más dramático fue el aumento en el uso en los niños <2 10="" 2011.="" 2013="" 38="" a="" al="" br="" de="" edad:="" en="" frente="" os="">

A pesar de un aumento general en el acceso, la encuesta de Sentido Común de Medios encontró una gran disparidad en el acceso a los dispositivos móviles y apps entre los niños de bajos ingresos y minorías.
La rápida adopción de dispositivos móviles por los niños es probable que tenga un impacto en la dinámica familiar y la salud infantil, el desarrollo, y la alfabetización. Ahora bien, la investigación sobre el uso de dispositivos móviles por niños va a la zaga de su adopción.

La recomendación de la Academia Americana de Pediatría de "desalentar el uso de los medios de comunicación en los niños menores de dos años" fue redactado antes de la introducción de las tablets en 2010. Un primer paso fundamental es entender cuándo y cómo los niños pequeños adoptan los dispositivos móviles y si este uso varía según los grupos de población. El objetivo de este estudio fue examinar la exposición y el uso de dispositivos de medios móviles en los niños pequeños en una población urbana, de bajos ingresos y minoritaria.

Métodos

Lugar y muestra del estudio

Los autores realizaron un estudio de corte transversal con una muestra de conveniencia de los padres de niños de 6 meses a 4 años quienes hicieron una consulta pediátrica de salud o enfermedad entre octubre y noviembre de 2014 en un centro médico académico en una comunidad minoritaria de bajos ingresos en Filadelfia, Pensilvania. Los autores invitaron a los padres a participar en una encuesta escrita anónima, auto administrada mientras esperaban ser atendidos por el médico. Los padres que llevaron más de 1 niño elegible a la consulta sólo completaron la encuesta para el niño más pequeño.

El estudio recibió el estatus de exención de la junta de revisión institucional. No se proporcionaron incentivos financieros para la participación. Después de la finalización de la encuesta, los autores invitaron a los padres a entrar en un sorteo de un iPad. La información de contacto de los participantes del sorteo no estaba relacionada con sus encuestas.
Cuestionario del estudio
Los autores desarrollaron un cuestionario de 20 ítems (en inglés y español) adaptado de la encuesta nacional Zero to Eight Common Sense Media del 2013. Profesores de alto nivel (M.M.I., R.L.B.) determinaron que el cuestionario tenía validez pero no se probó confiabilidad. Los datos demográficos incluyeron la edad del niño en años (<1 1="" 2="" 3="" 4="" a="" br="" completado="" de="" educaci="" el="" encuesta="" g="" hab="" la="" les="" los="" n="" nbsp="" nero="" o="" origen="" os="" padres.="" padres="" pregunt="" previamente.="" se="" si="" tnico="" y="">
Para determinar el acceso de los niños a los medios de comunicación, los autores le preguntaron a los padres acerca de los dispositivos de medios de comunicación y la conectividad a Internet en la casa y si su hijo tenía sus propios dispositivos de medios de comunicación. Los dispositivos se clasificaron en 4 tipos: televisión, dispositivos móviles, computadoras y consolas de video. Los dispositivos móviles se clasificaron en 3 tipos: teléfonos inteligentes, iPods y tablets (por ejemplo, iPad, tablets para niños, lector de libros electrónicos y tablets). Las computadoras incluyeron equipos de escritorio y portátiles. Las consolas de video incluyeron Xbox, PlayStation, y Nintendo.

Para determinar la edad en que los niños utilizaron los dispositivos por primera vez, le preguntaron a los padres, "¿Qué edad tenía su hijo cuando él/ella realizó diversas actividades en un dispositivo  de medios de comunicación móvil?" Las actividades enumeradas fueron tocar la pantalla, llamar a alguien, jugar juegos de video, mirar programas de televisión, y utilizar apps.

Para entender las circunstancias en las que los padres dejan que sus hijos utilicen dispositivos móviles, le preguntaron a los padres, "¿Con qué frecuencia usted deja que su hijo use el dispositivo móvil cuando está fuera haciendo recados, haciendo las tareas de la casa, para mantener en calma a su hijo en lugares públicos, o para que se duerma?". Las opciones de respuesta eran "a menudo", "a veces", "casi nunca", y "nunca".
Para medir la frecuencia con que los niños usan los medios de comunicación, se preguntó a los padres: "¿Con qué frecuencia su hijo mira televisión, juega a los videojuegos en una consola, utiliza una computadora, ve videos/programas de televisión y/o utiliza apps en un dispositivo móvil?" Las opciones de respuesta eran "varias veces al día", "una vez al día", "varias veces a la semana", "una vez por semana", "menos de una vez por semana", y "nunca."
Los autores combinaron las respuestas en "todos los días" (varias veces al día, una vez al día, varias veces por semana), o "menos que todos los días" (una vez por semana, menos de una vez por semana, nunca).

Para medir el tiempo de pantalla de los niños, se le preguntó a los padres: "¿Cuánto tiempo pasó ayer su hijo solo mirando la televisión, jugando juegos de video en una consola, viendo programas de vídeo/TV y/o utilizando otras apps en un dispositivo móvil?" Las opciones de respuesta eran "ninguno", "menos de 30 minutos", "unos 30 minutos", "cerca de 1 hora," y "más de una hora."
Para comparar los resultados con la encuesta Common Sense Media del 2013, los autores crearon una variable de tiempo continuo asignando un valor en minutos a cada respuesta: "ninguno" = 0 minutos, "menos de 30 minutos" = 15 minutos, "unos 30 minutos" = 30 minutos, "cerca de 1 hora" = 60 minutos, y "más de 1 hora" = 90 minutos.

Los autores preguntaron a los padres cuantas apps habían descargado para su hijo y el nombre de las apps que sus hijos utilizaban más comúnmente. Para cada aplicación, los autores investigaron la descripción del desarrollador. Dada la falta de un sistema de calificación integral, uniforme, de las aplicaciones, ya sea por parte de la industria o de un consorcio independiente, los autores categorizaron las apps en función de la descripción del desarrollador como educativa (para promover el desarrollo cognitivo), entretenimiento (para entretener, cualquier beneficio cognitivo era secundario), y la entrega de contenido (servir como un portal para el contenido más pasivo, como películas, dibujos animados, y vídeos).

Para evaluar la capacidad de los niños con los dispositivos móviles, se les preguntó a los padres, "¿Necesita su hijo ayuda para navegar por el dispositivo móvil?" y "¿Con qué frecuencia a su hijo le gusta usar más de un tipo de dispositivo de medios al mismo tiempo?" Las respuestas fueron "siempre/ la mayoría del tiempo", "a veces", y "nunca".

Análisis de datos
Se excluyeron en el análisis las encuestas repetidas. El análisis estadístico se realizó con SPSS versión 21 (IBM SPSS Statistics, IBM Corporation), con análisis y visualizaciones adicionales en Tableau versión 8 (Tableau Software, Seattle, WA). Los autores evaluaron los datos de la encuesta utilizando análisis descriptivo y bivariado. Las respuestas de la encuesta variaron en la exhaustividad, y los autores presentan el tamaño de la muestra y la tasa de respuesta para cada pregunta.
Utilizaron análisis bivariado (X2) para examinar la relación del género del niño, la edad (en años), el origen étnico (afroamericano, hispano, todos los otros), y educación de los padres (menos que la escuela secundaria, escuela secundaria, universidad parcial, graduado de la universidad o superior) en los siguientes resultados: si el niño tenía un dispositivo móvil, si el niño usaba un dispositivo móvil antes del año de edad, y la frecuencia del uso de dispositivos móviles (muchas veces al día vs diaria o menos).
Para delinear las características de la población de estudio, los autores agregaron los códigos postales de los participantes del sorteo e hicieron un análisis demográfico comparativo con los datos de la Encuesta de la Comunidad de la Oficina del Censo de EE.UU. para los 5 años de datos de 2009 a 2013.

Resultados
Los autores invitaron a participar en el estudio a 423 padres de niños de 6 meses a 4 años: 17 se negaron, y 40 no devolvieron la encuesta. Los autores excluyeron un adicional de 16 encuestas porque los padres reconocieron haber participado previamente, dejando una muestra final de 350. La mayoría de los padres (n=289, 81,2%) entraron en el sorteo.
Demografía de la población de estudio
La población de estudio fue predominantemente de minorías y bajos ingresos. La edad de los niños y el género estaban distribuidos de manera uniforme, y el origen étnico fue predominantemente afroamericano. Una comparación a nivel del código postal con la Encuesta de la Comunidad de la Oficina del Censo de EE.UU de 2009 hasta 2013 mostró que el nivel educativo reportado por los participantes del estudio era casi idéntico a los datos de la distribución del censo. La mediana del ingreso del hogar en los códigos postales de la población de estudio fue $28.098 por año, con una tasa de pobreza del 29,2% (en o por debajo del 100% del nivel federal de pobreza).
Exposición de los niños a los medios
Casi todas las casas tenían televisores (97%), la mayoría tenían tablets (83%) y teléfonos inteligentes (77%), y más de la mitad tenían consolas de video (56%), computadoras (58%), y acceso a Internet (59%). La posibilidad de que los niños tuvieran sus propios dispositivos de medios aumentó con la edad. A partir de los 2 años, tenían más dispositivos móviles que televisor. A los 4 años, la mitad de los niños tenían su propio televisor y casi tres cuartas partes tenían su propio dispositivo móvil. El dispositivo más popular era la tablet, que la tenían dos tercios de los niños a los 4 años. Que el niño tuviera dispositivos móviles no estaba asociado con el sexo del niño, etnia, o la educación de los padres.
Edad en que utilizaron un dispositivo de medio móvil por primera vez
En total, 338 niños (96,6%) habían utilizado un dispositivo móvil, y 12 (3,4%) nunca lo había utilizado. La edad en que lo utilizaron por primera vez disminuyó con cada cohorte de edad sucesiva. El uso de dispositivos móviles por parte de niños menores de 1 año no estaba asociado con el género del niño, la etnia, o la educación de los padres.

Circunstancias en las que los padres dejan que sus hijos utilicen dispositivos de medios móviles
La mayoría de los padres permiten a sus hijos jugar con los dispositivos móviles (a menudo o a veces) para hacer las tareas (70%, 229/327), para mantener al niño en calma en los lugares públicos (65%, 213/327), o para hacer mandados (58%, 190/327). Un cuarto de los padres (28%, 92/327) usaron un dispositivo móvil para que su niño duerma.
Frecuencia de uso de los medios
La mayoría de los niños miraban televisión diariamente, independientemente de la edad. Casi la mitad (43,5%) de los niños <1 2="" 76="" a="" apps="" asoci="" aument="" con="" de="" del="" diario="" dispositivo="" dispositivos="" edad="" educaci="" el="" en="" entonces.="" estabiliz="" frecuencia="" g="" juegos="" jugar="" la="" los="" m="" n="" nero="" ni="" no="" o.="" o="" origen="" os="" p="" padre="" para="" partir="" pero="" porcentaje="" se="" significativamente="" tnico="" un="" usar="" uso="" utilizan="" ver="" videos="" vil="" viles="" y=""> Tiempo diario frente a la pantalla
En promedio, los niños pasaron 45 minutos al día viendo televisión, 27 minutos viendo espectáculos de televisión o vídeos en un dispositivo móvil, 22 minutos usando apps en un dispositivo móvil y 15 minutos jugando juegos en una consola de video. El tiempo frente a la pantalla de televisión se mantuvo constante a través de todos los grupos de edad, pero el tiempo frente a la pantalla del dispositivo móvil aumentó con la edad.
Aplicaciones
La mitad de los padres (52%) descargó aplicaciones en su dispositivo móvil, y de éstos, la mitad descargó de 5 a 10 apps y la mitad descargó >10. Los padres indicaron que la mitad o más de las apps habían sido descargadas para que las usen sus hijos. La apps educativas, de entretenimiento, y de distribución de contenidos fueron populares en todos los grupos de edad. YouTube, una aplicación de distribución de contenido, era popular entre los niños <1 2="" 4="" a="" app="" aumento="" con="" contenidos="" de="" distribuci="" edad.="" el="" hasta="" inform="" los="" n="" netflix="" ni="" os.="" os="" otra="" p="" paga="" para="" por="" primera="" se="" suscripci="" una="" uso="" vez=""> La habilidad del niño con el dispositivo de medios móvil
Una cuarta parte (28,2%) de los niños de 2 años no necesitaba ninguna ayuda para navegar por un dispositivo multimedia móvil, y el 60,9% necesitaba ayuda a veces. Casi la mitad (42,9%), de los niños de 4 años nunca necesitaba ayuda. A la mitad de los niños de 4 años le gustaba usar múltiples plataformas de medios (es decir, la televisión y una tablet) al mismo tiempo (28,6% a veces, 21,4% la mayor parte del tiempo).

Discusión
Este estudio describe los patrones de la adopción muy temprana y casi universal de los dispositivos de medios móviles entre los niños de 0 a 4 años en una comunidad urbana, de bajos ingresos y de minorías. La mayoría de los niños tenían acceso a los dispositivos móviles en su hogar, y los 4 años, 3 de cada 4 niños tenían su propio dispositivo móvil.
A los 2 años, la mayoría de los niños estaba utilizando un dispositivo móvil en forma diaria y pasaban un tiempo comparable de pantalla de televisión y de dispositivo móvil. Fueron populares las apps educativas y de entretenimiento, además de los sitios de contenido como YouTube y Netflix.
La mayoría de los niños de 3 y 4 años eran capaces de utilizar los dispositivos móviles sin ayuda, y 1 de cada 3 utilizaban diferentes medios. Que el niño tuviera su propio dispositivo móvil, que lo usara antes del año de edad, y el uso diario del dispositivo no estaba asociado con el sexo del niño, la etnia, o la educación de los padres.

El estudio de los autores encontró que aumentó al doble el número de tablets en los hogares desde 2013, lo que refleja la naturaleza penetrante de la tecnología digital. Por otra parte, los autores encontraron que la mayoría de los niños tenían su propia tablet a los 4 años, una notable captación de la tecnología teniendo en cuenta que en 2013, a nivel nacional, pocos niños de 0 a 8 años tenían su propio dispositivo móvil.
A los 2 años, 3 de cada 4 niños usaban dispositivos móviles en forma diaria, cuadruplicando la tasa del 17% reportada en 2013 por la encuesta Common Sense Media. Los autores también encontraron que el tiempo de pantalla al día de televisión había disminuido y el tiempo de pantallas móviles se había cuadruplicado en comparación con 2013.
En una encuesta reciente de Miner & Company, los niños de 2 a 12 años prefirieron ver videos en un dispositivo móvil en lugar de televisión. El aumento de la cantidad de niños que tienen dispositivos móviles y las pautas de consumo sugieren fuertemente que los dispositivos móviles, más específicamente las tablets, están desplazando a la televisión como principales fuentes de consumo de medios en los niños pequeños.

La mayoría de los niños comenzaron a usar dispositivos móviles en su primer año de vida, y su uso fue posible gracias a los padres que les dieron a los niños un dispositivo para usar y quedarse. Tres de cada cuatro padres le dio a sus hijos un dispositivo móvil al hacer las tareas y para mantenerlos en calma; 1 de 4 para poner a los niños a dormir, el doble de la tasas reportadas en un la encuesta nacional de la Universidad del Noroeste.
Los estudios de la Universidad del Noroeste y Miner también encontraron que los padres dan o quitan los dispositivos móviles para premiar o castigar algún comportamiento de sus hijos. Esto sugiere que los dispositivos móviles se utilizan como "chupetes digitales" para aplacar o distraer a los niños o como un medio para manejar el comportamiento de los niños.
Otras explicaciones alternativas incluyen el deseo de los padres de educar a sus hijos o de tener a su hijo comunicado con alguien o participando en juegos. En el estudio de la Universidad del Noroeste, aunque los padres utilizaban los medios de comunicación como una herramienta para el manejo de la vida cotidiana, la mayoría de los padres (70%) no pensaban que los dispositivos hacían más fácil la crianza de los hijos.

Que el niño tenga su propio dispositivo móvil implica un fácil acceso y un uso a demanda. La capacidad del niño para navegar por el dispositivo también implica el uso independiente y la exploración. Poco se sabe acerca de cómo la actividad independiente de los niños con los dispositivos móviles afecta su desarrollo cognitivo, social y el desarrollo emocional. Lo que se sabe es que la "articulación con los medios de comunicación" por parte de los padres es una manera importante de mejorar el impacto de los medios educativos.
En una encuesta nacional del Cooney Center de 2013, la participación de los padres representó una tercera parte del tiempo en que los niños de 2 a 4 años pasaban con dispositivos móviles. Las razones más comunes por las que los padres participan fueron proteger al niño contra el contenido inapropiado y pasar tiempo con el niño. En un estudio cualitativo reciente, los padres de niños pequeños expresaron ambivalencia acerca de los efectos de la exposición de su hijo a los medios móviles y su propia capacidad para establecer límites. Los padres están buscando una orientación anticipatoria sobre el uso de los medios de comunicación por parte de los niños, y es necesaria investigación adicional para desarrollar recomendaciones en esta área.

El estudio de los autores también encontró que 1 de cada 3 niños utilizaban varios dispositivos de medios al mismo tiempo. El utilizar múltiples medios es un comportamiento bien conocido de los jóvenes, pero este estudio es el primero según los autores, en describirlo en niños ≤4 años. En los jóvenes y adultos, los medios de comunicación multitarea se asociaron con ineficiencia de las tareas, lapsos en la atención, y peligros para la seguridad.
Los expertos en medios de comunicación educacionales llamaron a desarrollar métodos para replicar con mayor precisión en la vida real la utilización de múltiples dispositivos para evaluar su impacto en la capacidad de atención, distracción, el tiempo de gestión e interacción social. La utilización de múltiples dispositivos es omnipresente, tanto en la escuela como en la casa, y se necesita investigación adicional para evaluar su impacto en el desarrollo del niño y las maneras de abordarla en forma constructiva.
En comparación con las encuestas nacionales de 2013, el estudio de los autores encontró un aumento significativo en el acceso a los dispositivos móviles en esta comunidad de bajos ingresos, documentando una rápida disminución de la brecha digital. Los posibles factores que contribuyen son los menores costos, las estrategias de marketing, y los subsidios los proveedores de servicios celulares.
El aumento de la pertenencia de dispositivos móviles puede proporcionar oportunidades para mejorar la preparación escolar y direccionar la desigualdad educativa en los niños pequeños en las comunidades de bajos ingresos, como esta. Sin embargo, los expertos expresaron su preocupación acerca de las disparidades étnicas y socioeconómicas persistentes en el acceso a la tecnología digital de alta calidad.
La encuesta Cooney encontró que a la mayoría de los padres les gustaría contar con un asesoramiento experto en la calidad del contenido de los medios de comunicación y los padres de bajos ingresos y de grupos minoritarios fueron aún más propensos a expresar esta necesidad. Las revisiones independientes pueden ayudar a identificar la transmisión de contenido y apps de alta calidad, un gran desafío teniendo en cuenta las más de 80000 apps "educativas" para niños jóvenes y los cientos de miles de títulos disponibles para transmitir contenidos. Un desafío adicional es cómo difundir esta información a los padres, educadores, y proveedores de atención de la salud.

Este estudio tiene varias limitaciones. Los autores estudiaron el uso de los medios de comunicación por parte de los niños en una población urbana, de bajos ingresos y de minorías, y las conclusiones pueden no ser generalizables. El instrumento de la encuesta de Common Sense Media ha sido utilizado en estudios posteriores y se presume que tiene validez aparente, pero no se publicó la validez y la confiabilidad de los datos. La encuesta a los padres era auto administrada y sujeta al recuerdo y al sesgo de deseabilidad social.
Las estimaciones de tiempo y frecuencia de los padres pueden no ser confiables; ahora bien, la pregunta sobre el tiempo de pantalla centrado en "ayer" es un esfuerzo para aumentar la confiabilidad. Los puntos fuertes de este estudio son el gran tamaño de la muestra y la población homogénea. La clasificación de las apps se basa en la descripción del desarrollador de la aplicación y no en un revisor independiente.

Conclusiones

El estudio de los autores encontró una exposición y adopción temprana y casi universal de dispositivos de medios móviles entre los niños pequeños en una comunidad urbana, de bajos ingresos y minoritaria. Los hallazgos de los autores no abordan el impacto que los dispositivos de medios móviles tienen en los niños y sus familias; ellos simplemente describen la naturaleza omnipresente de la exposición digital y los patrones de uso.
Estos hallazgos pueden ser utilizados como un catalizador para el descubrimiento adicional sobre el impacto de los medios de comunicación móvil en los niños pequeños y sus familias. El acceso a, la familiaridad con, y la habilidad para utilizar los dispositivos móviles son un primer paso en el logro de la alfabetización digital. Sin embargo, la socialización con el compromiso de los padres y el modelado son críticos para el desarrollo de formas saludables y productivas de integrar la tecnología digital en la vida familiar. Son necesarios estudios futuros para orientar el desarrollo de recomendaciones tanto para proveedores de cuidados de la salud como para las familias en el uso de los medios de comunicación móvil en los niños pequeños.
Comentario: Es frecuente constatar en la práctica pediátrica el uso creciente de dispositivos digitales en edades cada vez más tempranas independientemente del medio social. Serán necesarios estudios adicionales para desarrollar guías sobre edad de inicio de utilización de dispositivos móviles, cantidad de horas aconsejables y el tipo de aplicaciones adecuadas para niños pequeños para ser utilizadas tanto por padres como por los profesionales de la salud.

Resumen y comentario objetivo: Dra. Alejandra Coarasa 


REFERENCIAS
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