MEDICALIZACIÓN DE LA VIDA ¿QUIÉNES GANAN?
Autor: Cortesi, María C.
Fecha: 5-ago-2019
Fecha: 5-ago-2019
Cita: MJ-DOC-14997-AR | MJD14997
Sumario:
Sobrediagnóstico y sobremedicación. Promoción de nuevas enfermedades. La salud como un bien de consumo. La importancia del uso racional de los recursos sanitarios.
Doctrina:
«Todo sano es un enfermo mal estudiado»; «toda persona sana es un enfermo que lo ignora». Claude Bernard
Por María C. Cortesi (*)
La obsesión por el cuerpo «perfecto», por una vida «perfecta», por la «juventud eterna»., la disminución de los umbrales de la tolerancia al sufrimiento, el miedo a la muerte y los intereses de quienes actúan como agentes, nos han llevado a lo que denominamos «medicalización de la vida», considerando además que la definición que da la OMS acerca de la salud refiere a un completo estado de bienestar, que es mucho más que la ausencia de enfermedad.
Medicalizar la vida es convertir en un sindrome un problema que en principio no es médico (vejez, adolescencia, etc), o cuando se descubre una anomalía que no dará síntomas al paciente ni causará trastornos en su salud pero se diagnostica como enfermedad, o cuando se tratan como enfermedades los factores de riesgo.
Así es como circunstancias relacionadas a los procesos normales de la vida de los seres humanos, se convierten en enfermedades y son tratadas como tales. Por ejemplo: la vejez; casi no hay adulto mayor que no se encuentre hipermedicalizado «por las dudas». Aplicando terminología del Derecho sería como sostener que:«Todos estamos enfermos mientras no demostremos lo contrario».