Fuente: elargentino.com
La familia de Lucio Macedo Román, un niño de 5 años que padece una inusual enfermedad genética, acusa a la obra social de la Unión Obrera Metalúrgica de no brindarle al pequeño el tratamiento médico que puede salvarle la vida.
El pequeño sufre una afección denominada Mucopolisacaridosis VI o Síndrome de Maroteaux-Lamy, que desde su nacimiento compromete gran parte de sus órganos, incluido su corazón.
Lucio es una de las quince personas que padecen la enfermedad en el país y una de las 1.600 que la sufren en el mundo. Al ser tan poco frecuente, su tratamiento es muy costoso y escaso, pero sumamente necesario ya que de no recibir la atención adecuada, los pacientes corren riesgo de muerte. Es por ello que el caso de este niño santafesino es urgente y delicado.
Luego de varios meses de espera sin recibir respuesta de la obra social, sus padres, Verónica Román y Edgardo Macedo debieron acudir a la Justicia para presentar una acción de amparo y lograr que la UOM cumpla con el financiamiento de la terapia.
Desde aquel momento ya pasó más de un año y Lucio, que asiste al primer grado en una escuela de San Justo, en la provincia de Santa Fe, aguarda todavía por la atención médica que logre disminuir los dolores generalizados quer padece.
La familia de Lucio Macedo Román, un niño de 5 años que padece una inusual enfermedad genética, acusa a la obra social de la Unión Obrera Metalúrgica de no brindarle al pequeño el tratamiento médico que puede salvarle la vida.
El pequeño sufre una afección denominada Mucopolisacaridosis VI o Síndrome de Maroteaux-Lamy, que desde su nacimiento compromete gran parte de sus órganos, incluido su corazón.
Lucio es una de las quince personas que padecen la enfermedad en el país y una de las 1.600 que la sufren en el mundo. Al ser tan poco frecuente, su tratamiento es muy costoso y escaso, pero sumamente necesario ya que de no recibir la atención adecuada, los pacientes corren riesgo de muerte. Es por ello que el caso de este niño santafesino es urgente y delicado.
Luego de varios meses de espera sin recibir respuesta de la obra social, sus padres, Verónica Román y Edgardo Macedo debieron acudir a la Justicia para presentar una acción de amparo y lograr que la UOM cumpla con el financiamiento de la terapia.
Desde aquel momento ya pasó más de un año y Lucio, que asiste al primer grado en una escuela de San Justo, en la provincia de Santa Fe, aguarda todavía por la atención médica que logre disminuir los dolores generalizados quer padece.