miércoles, 14 de diciembre de 2011

EL OBSERVATORIO DE BIOÉTICA ADVIERTE EL RIESGO DE PROMOVER EN EXCESO LA DONACIÓN DE ÓRGANOS EN VIVOS

BARCELONA, 13 (EUROPA PRESS)




El Observatorio de Bioética y Derecho de la Universitat de Barcelona (UB) ha advertido este martes sobre la promoción en exceso de la donación de órganos en pacientes vivos, al entender que ésta debe ser una "práctica subsidiaria" frente a la donación de cadáver.


En la rueda de prensa de presentación del 'Documento sobre trasplante de órganos de donante vivo', que se ha elaborado tras consultar durante un año a expertos médicos, juristas y filósofos, el Observatorio ha constatado el alto nivel alcanzado por España en la donación y el trasplante de órganos, con una tasa de donación que llegó a los 32 casos por millón de habitantes en 2010.



De ellos, el 10,7% de los trasplantes de riñón se produjeron por la donación de un paciente vivo --el 25% en el caso de Catalunya--, en un contexto en el que la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) se había marcado el objetivo del 15%, por debajo de las tasas de otros países que no gozan del "éxito" del sistema implantado en España para la donación de cadáver.



El documento del Observatorio, el número 16 que realizan desde su creación en 2000, evidencia que todavía no se conocen suficientemente bien los efectos reales físicos y psíquicos de una donación en vivo, por lo que recomienda realizar más estudios; señala la importancia de que ésta se produzca como parte de un proceso de decisión libre y bien informada, y aborda especialmente la figura del 'buen samaritano' para reivindicar "cautela" en su promoción.



El 'buen samaritano' es aquel que decide donar un órgano sin un vínculo familiar, dando pie al inicio de una cadena de trasplantes que engloba donaciones de otras personas, aunque los expertos han evidenciado que la donación es "una conducta que va más allá de los justo", y por ello no puede ser promovida por las autoridades públicas, máxime cuando se vive en una sociedad profundamente injusta, ha precisado el profesor de Filosofía del Derecho de la UB Ricardo García Manrique.



Las complicaciones postoperatorias a medio plazo puede alcanzar el 10% de la donación en vivo de riñón y el 15% en el caso del hígado, y adicionalmente se puede producir un rechazo del órgano trasplantado, por lo que los expertos han valorado la importancia de ponderar correctamente la proporción entre el riesgo del donante y el beneficio esperado del receptor, ya que una donación de hijo a padre, por ejemplo, podría ser un caso en el que dicha proporción quedaría comprometida.



Adicionalmente, el acompañamiento de los profesionales médicos e incluso la labor de un 'defensor del paciente' serviría para preservar que la decisión del donante es autónoma y bien informada, ya que en ocasiones se pueden dar "presiones" dentro de una familia para que se produzca una donación que, en el peor de los casos, puede no resultar beneficiosa.



PROTEGER AL DONANTE



El documento, en todo caso, hace hincapié en la figura del donante en vivo y hace una serie de recomendaciones para salvaguardar su acto solidario, entre ellas la persecución de cualquier intento de introducir incentivos económicos en la donación o luchar contra la venta de órganos.



Asimismo, recomienda que la donación sea contemplada como una causa de incapacidad laboral temporal, al estilo del parto; goce de la garantía de una asistencia sanitaria de por vida para controlar las hipotéticas complicaciones que puedan surgir, y que las compañías aseguradoras no puedan cambiar las condiciones de las pólizas contratadas cuando se produce dicha donación.



La profesora de Ética Médica de la UB y jefe del Área de Anestesiología, Reanimación y Tratamiento del Dolor del Hospital General de l'Hospitalet, Lídia Buisan, ha precisado que el documento "en absoluto" quiere cuestionar la figura del donante en vivo, aunque ha insistido en la necesidad de contemplar esta práctica como "subsidiaria".



La vicedegana de la Facultad de Derecho de la UB, Mònica Navarro, por su parte, ha felicitado la labor de la ONT para situar a España como líder mundial en trasplantes y donaciones, y ha recordado que ello es posible por la donación de cadáver, ya que países con tasas de donación en vivo superiores a España no alcanzan tasas globales tan exitosas