jueves, 5 de enero de 2012

LA NORMOPRAXIS O EL BIENHACER DEL MÉDICO

Fuente: Gaceta Electrónica SEGO Nª 68. Diciembre de 2011
Estamos llegando al final del año o lo que es lo mismo, el inicio de uno nuevo y siempre estas fechas son motivo de reflexión para marcarse, tanto de forma individual como colectiva, nuevos objetivos para llevar a cabo en el futuro. Por poco que estemos atentos a las noticias, sea cual sea el medio de comunicación, el próximo año se nos vaticina como un año difícil, principalmente en el aspecto económico, por ello propongo que quizás es el momento de plantearnos objetivos en el terreno de los valores, en el campo de las relaciones sociales que pienso son tan o más necesarios que la economía.

Hace pocos días leí en la revista “Bioética & Debate”, un artículo firmado por la letrada María Cristina Cortesi titulado “Ética del error médico y mala praxis” en donde entre otras afirmaciones de gran interés dice: “errar es humano, sin embargo ningún error le es tolerado al médico”. El análisis de los errores en sanidad, desde el punto de vista legal se centralizan en problemas organizativos o en la actuación del médico que representa la cara visible del sistema sanitario y por ello lo más fácil, cómodo y desgraciadamente mejor visto en ciertos medios y asociaciones cuya razón de ser, según dicen es la defensa del paciente, es actuar contra el profesional de la medicina, acusándole de mala praxis o de no cumplimiento de la llamada “lex artis”.

Siempre me he preguntado qué es en realidad la “lex artis” y la consideración especialmente más unánime dice que es la de realizar aquel proceso, prueba o técnica que la evidencia científica muestra como más recomendada ante una patología en concreto y entonces me pregunto: ¿Cómo se pueden justificar tendencias diríamos sociales, conductas e incluso tratamientos, sin ninguna base científica que incluso se difunden y defienden con apoyos fácticos importantes? ¿Cómo se explica que éstas asociaciones que se dicen defensoras de los derechos de los usuarios no dicen ni hacen nada?¿el concepto de normopraxis o de lex artis, no es igual para todos?

La figura del médico ha cambiado a lo largo del siglo XX y aquel médico paternalista y prepotente de mitad de siglo actualmente no tiene lugar en nuestra sociedad, se dice que es debido al cambio de valores, consecuencia de nuevas tendencias culturales. Creo que todos entendemos e incluso compartimos el principio de autonomía, por el cual el paciente tiene derecho a decidir sobre su propia salud y enfermedad y la forma de afrontarla, pero curiosamente estos valores individuales que están por encima de los valores sociales y profesionales, no tienen la contrapartida de la responsabilidad. ¿A qué obliga una decisión? o ¿es que las consecuencias de ésta decisión principalmente cuando las consecuencias de las mismas no son las esperadas depende sólo de la persona que las ha tomado?
El médico actualmente trabaja presionado, con miedo a la demanda y esta medicina no es buena. Debemos afrontar en el futuro inmediato este problema y entiendo que la forma de hacerlo es mejorando nuestra formación individual y colectiva, que lo hagamos con humildad, perseverancia y honestidad, que mejoremos nuestra capacidad de compartir conocimientos y habilidades y que no perdamos la inquietud por la investigación. La SEGO trabajará en esta línea.

FELIZ NAVIDAD Y AÑO 2012.

José María Lailla

Presidente de la Sociedad Española

de Ginecología y Obstetricia