martes, 10 de enero de 2012

PRÓTESIS PELIGROSAS: CUESTIONAN SEGURIDAD DE OTRA MARCA

Fuente: miradaprofesional.com
PARIS: Se trata de los implantes producidos por el laboratorio Sebbin. Una investigación judicial encontró pruebas de prótesis defectuosas, y reclama una investigación más profunda. La firma pagana a cirujanos para que utilicen sus productos, pese a las sospechas.


El escándalo por las prótesis mamarias de la firma francesa Poly Implat Prothese (PIP) sumó un nuevo ingrediente, que estira aún más la incertidumbre respecto a los controles sanitarios en ese país, ya golpeado por los problemas con el medicamento Mediator. Ayer, una nueva marca se sumó a las sospechas por fallos y peligros para la salud. Se trata de la prótesis del laboratorio Sebbin, que estarían en la mira de la justicia gala.




Desde ahora, el escándalo con los implantes mamarios dudosos no implica únicamente a PIP, ya que los laboratorios Sebbin, también con sede en Francia, se encuentran bajo sospecha desde 2009 tras una investigación judicial que se inició contra la empresa al hallarse pruebas de prótesis defectuosas.

Según informan los medios de ese país, los implantes Sebbin llevan el mismo certificado de calidad europeo que utilizó la controversial PIP, por lo que autoridades españolas siguen el caso que se inició en el año 2002, cuando estas prótesis se prohibieron en Francia mas no en el resto del mundo.

Posterior a dicha prohibición, según el juez y la investigación judicial, quedó latente desde ese año el riesgo de que estos implantes fuesen defectuosos. Extraoficialmente se pudo conocer que Sebbin pagaba porcentajes a los cirujanos para que recomendarán los implantes a sus pacientes, sin importar la calidad de las mismos
Cabe recordar que a mediados de 2011 la Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria de Productos de Salud suspendió la venta, exportación y utilización de las prótesis PIP porque se fabricaban “con un gel de silicona distinto del que habían aprobado las autoridades”.

Se estima que sólo en Francia 30.000 mujeres se colocaron estos implantes mamarios de la marca PIP. Las autoridades sanitarias de ese país vieron que esas prótesis se rompían más rápido y más fácilmente que otras y terminaron descubriendo un fraude: la empresa estaba usando un gel distinto al que había sido aprobado. En la Argentina, unas 13.500 mujeres tienen implantes de esa marca.

El escándalo comenzó en Marsella donde el procurador local abrió una causa judicial por fraude y engaño, ya que la empresa habría utilizado un gel de siliconas no autorizado.
 
Esto fue descubierto en una inspección por implantes mamarios defectuosos que la Agencia francesa inició hace una semana. La agencia advirtió que la frecuencia de roturas en las prótesis de esta marca duplicaba a la de otros fabricantes.


Ahora la compañía PIP está en liquidación judicial, sus 100 empleados fueron despedidos y sus locales cerrados. En varios foros de Internet incluso se puede acceder a las quejas anteriores de muchas pacientes: dicen que con el tiempo esas prótesis se achican.

Como se exportaban a Estados Unidos, Europa y Latinoamérica, las autoridades sanitarias francesas extendieron el alerta. En neustro país, la ANMAT prohibió los implantes, y un grupo de mujeres impulsa junto a un legislador un proyecto para que el Estado cubra la extracción de las prótesis.