viernes, 13 de enero de 2012

MÁS DE DOS EMBRIONES DE FERTILIZACIÓN IN VITRO PONEN EN PELIGRO A LA MADRE

CNN) — A las mujeres que se someten a una fertilización in vitro (FIV) sólo deben transferirles uno o dos embriones durante el proceso, dependiendo de su edad, concluye un estudio publicado en la revista médica británica The Lancet. Cuando sea posible debe evitarse la transferencia de tres embriones o más durante el ciclo de fertilización, según los investigadores.


El estudio prospectivo analizó más de 124,000 ciclos FIV que tuvieron como resultado el nacimiento de más de 33,000 bebés de enero de 2003 a diciembre de 2007. Los datos se obtuvieron a través de la UK Human Fertilisation and Embryilogy Authority (la Autoridad de Fertilización Humana y Embriología de Gran Bretaña) una base de datos de todos los tratamientos de fertilización que se realizan en un país. En el estudio se excluyeron los ciclos de tratamiento que transfirieron embriones congelados.

Los investigadores dividieron a las mujeres en dos grupos: las menores de 40 años y mujeres de 40 años o más. El estudio concluyó que una mujer de 40 años o más a la que se le transfiere más de un embrión tiene como resultado un mayor nivel de bebés nacidos vivos.

Sin embargo, transferir tres embriones o más en un sólo ciclo también causa más problemas de salud, tanto para la madre como para el bebé. Esto se debe, en parte, al aumento de las probabilidades de concebir gemelos o trillizos.

Estos dos hallazgos llevaron a los autores a concluir que a las mujeres de más de 40 años deben transferirles dos embriones por cada ciclo de FIV, mientras que a las mujeres más jóvenes sólo un embrión, y a ningún paciente deben transferirle más de tres embriones en un solo ciclo.

“Demostramos que incluso a las mujeres de mayor edad, no debemos de transferirles más de tres embriones. No aumenta la probabilidad de que conciban un bebé saludable", afirma Scott Nelson, uno de los autores del estudio y profesor de Medicina Reproductiva y Materna en la Universidad de Glasgow.

Glenn Schattman, endocrinólogo especialista en reproducción y presidente de la Sociedad de Tecnologías de Reproducción Asistida de Estados Unidos (SART por sus siglas en inglés), está de acuerdo en que maximizar la probabilidad de un embarazo saludable y al mismo tiempo limitar la probabilidad de nacimientos múltiples debe ser el objetivo principal de los médicos especialistas en reproducción. Sin embargo, no está de acuerdo con la interpretación en el estudio.

“Hay limitaciones en el estudio que me preocupan significativamente en lo que se refiere a las conclusiones a las que llegaron”, dice Schattman.

En Estados Unidos, a diferencia de Gran Bretaña, transferir tres embriones o más si se presentan algunos indicadores de pronóstico es una práctica aceptable.

De acuerdo con Schattman, la edad de la mujer es el factor más importante en lo que se refiere al resultado del embarazo, pero necesita considerarse como una variable continua. Dice que una de las principales limitaciones del estudio de Nelson es que sólo se dividió a las mujeres en dos grupos: en menores de 40 años y las demás, cuando en realidad las posibilidades de que una mujer quede embarazada también pueden depender de otras variables.

Dice que transferir tres embriones es una práctica válida si hay ciertos factores en juego, incluyendo la edad de la mujer, el número de ciclos de FIV fallidos que ya experimentó y la calidad de su embrión.

“Si limitas el número de embriones que introduces en una mujer de 42 años, reduces sus posibilidades de tener un hijo”, porque las tasas de implantación son muy bajas en las mujeres de esa edad, dice Schattman.
Por el contrario, de acuerdo con los lineamientos de 2009 para transferir embriones que publicó SART, una mujer de 37 años puede recibir tres embriones si ya pasó por intentos fallidos de FIV o tiene embriones de baja calidad.

¿Entonces cuál es la conclusión para las mujeres que consideran la fertilización in vitro?

Ya que es un proceso complicado y generalmente agotador, Schattman dice que los médicos necesitan determinar cuántos embriones deben transferir en cada caso en particular.

“No podemos establecer un límite absoluto que aplique para todas las personas”, dice.

“Los gemelos no son el resultado ideal y no es un resultado deseado. Realmente debes de ajustar el número de embriones (…) no sólo para maximizar las posibilidades de lograr un embarazo, también para contrarrestar (la probabilidad) y con el deseo de reducir los nacimientos múltiples”.