lunes, 23 de enero de 2012

UNA NUEVA ENFERMEDAD DETECTADA EN AFRICA: NODDING DISEASE

FUENTE: miradaprofesional.com


Los primeros informes del síndrome datan de los años ´80, la OMS se avocó a evaluarlo entre los años 2001 y 2006. Los enfermos viven en determinadas regiones del castigado continente Africano: sur de Sudán, norte de Uganda y Tanzania. La enfermedad es un enigma para médicos e investigadores.

Por Judith Rebullida

El “Síndrome del Cabeceo” afecta a niños en edades que van desde los 5 a los 15 años, con episodios de cabeceos breves, característicos y desconcertantes por que se desencadena cuando el niño ingiere alimentos típicos de esas regiones o cuando siente frío. Pero al ofrecerle alimentos no conocidos por ellos, como por ejemplo un chocolate, no existe el episodio. Tampoco cuando el afectado permanece abrigado o cuando deja de comer. Sus causas, se desconocen. Lo que sí esta claro es el progresivo deterioro físico y mental.


Se han reportado datos llamativos: familias con más de tres hijos afectados; en muchas aldeas se han aislados a los afectados, pero el síndrome ha seguido afectando a niños sanos que no necesariamente estuvieron en contacto con enfermos; el inicio de este “asentir con la cabeza” lo describen como una crisis epiléptica que comienza con síntomas focales y va progresando a convulsiones generalizadas.

Los electroencefalogramas demuestran encefalopatía específica, convulsiones, mientras que por resonancia magnética se ha constatado atrofia cerebral con daño en el hipocampo y las células de la glia.

El único tratamiento terapéutico consiste en administrar anticonvulsivantes: carbamazepina y fenobarbital, medicamentos que no siempre son accesibles a los enfermos, y que en algunos casos han demostrado ser poco efectivos. Hay un común denominador en los enfermos y es la notoria deficiencia de vitamina B6, lo cual hace suponer un posible tratamiento con altas dosis de piridoxina para aliviar el cuadro clínico.

Mucho se especula con esta enfermedad, las comunidades autóctonas sospechan de ingestiones toxicas de semillas impregnadas de agrotóxicos que fueron donadas para destinarlas a la siembra, pero los análisis toxicológicos de alimentos no arrojaron resultados concluyentes. También se ha sugerido como probable causa a la infección que produce el parásito Onchocerca volvulus, trasmitido por la mosca negra, ya que la mayoría de los niños con el síndrome en el sur de Sudán, habitan las zonas aledañas al río Yei, casi todos ellos portadores del parásito que provoca la oncocercosis o “ceguera de los ríos”.
La evidencia tampoco es concluyente, por que no todos los niños afectados de oncocercosis desarrollan el síndrome.


Publicaciones de boletines científicos consigna que la enfermedad existía desde hace décadas, en una región montañosa aislada del sur de Tanzania. Esto hace pensar que ahora se está extendiendo por regiones cercanas, lo cual hace aún más confusa su etiología.

Frente a este síndrome que parece inexplicable organismos sanitarios internacionales concluyen que se requiere una investigación mas profunda y detallada no sólo de sus síntomas y prevalencia sino también de estudios de avanzada para determinar sus causas, y poder así identificar y definir a la enfermedad, sólo de este modo será posible prevenir y controlar su propagación