domingo, 27 de mayo de 2012

ANÁLISIS DEL INFORME DE HUMAN RIGHTS WATCH SOBRE EL ABORTO EN ARGENTINA


AUTOR: Lafferrière, Jorge Nicolás 
FUENTE: Thompson Reuters- La Ley

Publicado en: DFyP 2011 (marzo), 184
Sumario: 1. La sobreestimación de la cantidad de abortos. 2. La omisión de estadísticas sobre las causas de la mortalidad materna. 3. Manipulación del Código Penal. 4. Infundada pretensión de legalizar el aborto en Argentina. 5. El objetivo del informe. 6. Conclusión.
"La legalización o despenalización del aborto no es el camino para solucionar las muertes maternas. Además, supone una grave violación del derecho a la vida de la persona por nacer. En realidad, más allá de las controversias estadísticas, muchas de las muertes maternas pueden ser prevenidas por medidas sanitarias."
En agosto de 2010, la ONG Human Rights Watch (en adelante HRW) dio a conocer el informe titulado "¿Derecho o Ficción? La Argentina no rinde cuentas en materia de salud reproductiva". Luego, el 30 de noviembre de 2010, la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados de la Nación invitó a la representante de HRW, Marianne Mollmann a exponer en una jornada pública sobre el tema del aborto, que marcó para algunos un inicio en el tratamiento legislativo del tema. A continuación, formulamos un análisis crítico del informe de HRW:
1. La sobreestimación de la cantidad de abortos
 
El informe de HRW se refiere a la cantidad de abortos que ocurrirían anualmente en Argentina y sostiene:
"Las cifras oficiales aún calculan que el 40 por ciento de los embarazos (460.000) anuales son interrumpidos mediante abortos ilegales".
La cita del informe de HRW que fundamenta esta afirmación dice:
"Valeria Perasso, "Argentina: aborto por teléfono", BBC Mundo, 4 de septiembre de 2009, http://www.bbc.co.uk/mundo/lg/america_latina/2009/09/090904_1632_aborto_argentina_mf.shtml, consultado el 24 de mayo de 2010, donde se hace referencia a datos obtenidos del Ministerio de Salud de la Nación. Ver también Ministerio de Salud de la Nación, Guía técnica para la Atención Integral de los Abortos No Punibles, p. 15".
Realizamos una indagación sobre las fuentes que utiliza HRW para afirmar que se realizan 460.000 abortos y las conclusiones a las que arribamos son las siguientes:
a) El artículo de Valeria Perasso dice textualmente: "Pese a que en Argentina el aborto es ilegal, las cifras del Ministerio de Salud indican que se practican 500 mil abortos por año, lo que equivale a casi uno por minuto. Como consecuencia de prácticas mal realizadas, unas 60.000 mujeres son hospitalizadas cada año, y el 24,2% de las muertes maternas son por causa de abortos clandestinos". No tiene ninguna cita ni refiere a documento oficial alguno, ni precisa a qué año se refiere. Es un artículo periodístico publicado en internet. Además, utiliza de manera deliberadamente confusa las cifras, pues luego de hablar de las hospitalizaciones, incorpora un porcentaje de muertes maternas por abortos clandestinos que, por la ubicación contextual en el artículo, parece aplicarse a 60.000. Si el 24,2% de las muertes se refiriera a las 60.000 mujeres hospitalizadas, entonces habría 14520 muertes maternas. En realidad, las muertes maternas por aborto son 74 en 2007, lo que significa el 0,12% del total de mujeres hospitalizadas.
b) En cuanto a la cita de la Guía Técnica del Ministerio de Salud, HRW parece referirse a la guía publicada en 2010. En esta Guía, en p. 15, se afirma: "Por tratarse de una práctica clandestina no se dispone de datos precisos sobre el número de abortos inducidos que se producen en el país. Las estimaciones recientes indican que ocurren 460.000 abortos inducidos por año (notas 7 y II). La única información disponible es el número de hospitalizaciones por complicaciones de aborto en los establecimientos públicos del país —en la que no se distingue entre abortos espontáneos y provocados— y representa sólo una fracción del total de los abortos que ocurren anualmente. En el año 2007 se registraron 59.960 hospitalizaciones por aborto en todo el país. En el período comprendido entre 1995 y 2007, las hospitalizaciones de niñas y adolescentes entre 10 y 19 años representaron cerca del 15.5% del total y las hospitalizaciones de jóvenes de 20 a 24 años fueron un 26% aproximadamente. Juntos, ambos grupos constituyen cerca del 40% del total de los egresos hospitalarios por aborto (nota 8)".
En cuanto a las notas al pie de la Guía, la nota 7 remite al artículo: "Pantelides, E.; Mario, S; (2007). Estimación de la magnitud del aborto inducido, Resumen Ejecutivo. Disponible en: http://www.cedes.org/areas/salud-es/index.html".
Por su parte, la nota II de la p. 15 de la Guía aclara: "El valor resulta del cálculo de estimación del aborto inducido realizado por la Dra. Pantelides y la Lic. Silvia Mario, por medio del método de los egresos hospitalarios por complicaciones de aborto (Singh, S. y Wulf. D.: "Niveles estimados de aborto inducido en seis países latinoamericanos", en International Family Planning Perspectives, número especial, 1994) y es también el valor promedio del rango estimado por el método residual (Bongaarts, J.: "A framework for the analysis of the proximate determinants of fertility" en Population and Development Review, vol. 4, N° 1, 1978)".
La nota 8 remite a: "Ministerio de Salud (2009). Egresos de establecimientos oficiales por diagnóstico. Dirección de Estadísticas e Información en Salud, Ministerio de Salud".
c) El estudio que sirve de fuente al Ministerio de Salud es el de Silvia Mario y Edith A. Pantelides. Una versión completa de este estudio fue publicada por la CEPAL en "Notas de población". (1) Este estudio presenta dos metodologías para calcular el número de abortos, con las siguientes características:
i) Método basado en egresos hospitalarios:
* Se parte de la base de la cantidad de egresos hospitalarios por abortos tal como surgen de las estadísticas del Ministerio de Salud. En este sentido para Mario-Pantelides, sobre la base de datos del año 2000, hay dos alternativas de egresos hospitalarios por aborto: (2) en la alternativa 1, el total ascendía a 65.735, mientras que en la alternativa 2 el total era de 54.701. (3)
* Mario y Pantelides proponen que el número total de abortos surja de multiplicar el número de egresos hospitalarios por un coeficiente multiplicador que se elabora a partir de entrevistas a 30 "informantes clave".
* Las profesiones de los informantes claves fueron: 23 ginecólogos u obstetras, 1 investigador, 3 gerentes o administradores de programas de salud, 2 activistas en organizaciones de mujeres y 1 de otra profesión no especificada.
* A los informantes clave "se les preguntó su opinión sobre la frecuencia con que se utilizan los métodos para practicar abortos en la actualidad y de las complicaciones asociadas a cada método, los tipos de proveedores y el método preferido por cada uno de ellos, proporción de abortos complicados que requieren internación y que recurren al hospital público. Se les solicitó, además, que discriminaran en su respuesta la conducta de mujeres de estratos socioeconómicos pobres y no pobres". (4)
* El multiplicador se calcula como "la media ponderada por estrato socioeconómico —pobres y no pobres— de todos los abortos que probablemente resultarían en hospitalizaciones, lo que depende de la proporción de mujeres que recurren a cada proveedor de abortos —médicos, obstetras, proveedores informales, autoinducción—, el método principalmente utilizado por cada uno de ellos, la probabilidad de complicaciones asociada a cada método y la probabilidad de que las mujeres sean hospitalizadas por una complicación". (5) El multiplicador se estimó en 6,8. (6)
* Si se multiplica la alternativa 1 (65.735 egresos) por el multiplicador, arroja un total de 446.998 abortos por año, mientras que en el caso de la alternativa 2 (54.701) el resultado es 371.965 abortos.
* El carácter "subjetivo" del multiplicador es reconocido por las investigadoras: "el cálculo del multiplicador se basará, por tanto, en los conocimientos y percepciones que los encuestados han adquirido en la experiencia directa de trabajo". (7) Y agregan luego: "La percepción de los entrevistados es que en la actualidad la práctica del aborto inducido se realiza en un contexto de mayor seguridad que en el pasado. Se espera, entonces, que las hospitalizaciones por aborto reflejen una pequeña parte del total de abortos, ya que el nivel de hospitalización es el resultado de la interacción de dos factores con tendencias opuestas: la realización del aborto en condiciones seguras —que depende del proveedor y del método— y el acceso de las mujeres a los hospitales". (8)
ii) Método residual:
* La segunda metodología se llama "método residual" porque calcula índices para los determinantes próximos de la fecundidad. Toma cinco variables para calcular la tasa global de fecundidad: la Tasa de fertilidad potencial (hijos nacidos vivos que en promedio tendría una mujer en toda su vida fértil —15,3 en promedio—); índice de matrimonio (reduce proporcionalmente la fecundidad por los que no están expuestos a relaciones sexuales); índice de uso de anticoncepción (que reduce la fertilidad); índice de aborto inducido (también reduce esa fertilidad) y el índice de infertilidad post-parto.
* En concreto, se calcula cuántos hijos podría tener una mujer fértil a lo largo de su vida y se aplican reducciones a esa tasa global de fecundidad para los casos en que no tiene relaciones sexuales, en caso que aborta y en caso que use anticoncepción o si es infértil luego del parto. Si despejamos las variables, tenemos que el índice de aborto inducido se puede calcular como la tasa global de fecundidad, dividida por los otros factores.
* El coeficiente de aborto que calculan Mario y Pantelides es de 0,602 y se obtiene porque se estima la tasa de fecundidad (15,3), el índice de matrimonio (0,801), el índice de anticoncepción (0,351) y el índice de infertilidad posparto (0,897).
* A partir del índice de aborto como residuo, se obtiene una tasa global de aborto de 2,13 o 2,29 que corresponde al promedio de abortos que tendría una mujer de una cohorte hipotética al término de su vida fértil. Ello conduce a una tasa general de aborto de 60,8 o 65,4 cada 1000 mujeres de 15 a 49 años. Por ello, aplicando el número de mujeres en edad fértil, se concluye presumiendo que el número de abortos inducidos anuales sería entre 485.974 y 522.216. (9)
d) En conclusión, el informe de HRW se basa en el Ministerio de Salud y el Ministerio de Salud se basa en el estudio de Mario y Pantelides, que a su vez puede ser observado en los siguientes aspectos:
* Los únicos datos oficiales y objetivos son los referidos a la cantidad de egresos hospitalarios por abortos tal como surgen de las estadísticas del Ministerio de Salud (entre 54.701 y 65.735 en el año 2000). Ahora bien, incluso la variación en las maneras de registrar los "abortos espontáneos" que motiva las dos alternativas trabajadas por las investigadoras revela la fragilidad de las estadísticas en la materia.
* El multiplicador es mucho más elevado en las clases "no pobres", porque presume que las mujeres en estos casos "rara vez recurren a no médicos o se autoprovocan un aborto". Por tanto, el número de 460.000 abortos surge de multiplicar el número de egresos hospitalarios por un coeficiente multiplicador que se elabora a partir de entrevistas a referentes y que se estimó en 6,8.
* El número obtenido para la Argentina (460.000) es muy elevado si consideramos que en el año 2000 hubo en Argentina 701,878 nacidos vivos (700.792 en 2007). Si dividimos el número de presuntos abortos por el número de nacidos vivos, obtenemos que la razón de aborto sería del 65% de los nacidos vivos.
* Según la Organización Mundial de la Salud cada año hay aproximadamente 210 millones de embarazos, de los cuales nacen 130 millones de niños, mientras que 46 millones de niños por nacer son muertos por abortos procurados (27 millones legalmente y 19 millones ilegalmente). (10) Más allá de las polémicas en torno a estas cifras, aún en este caso la relación entre niños nacidos y niños muertos por aborto es de 35%. Esta relación se la denomina "razón de aborto" y se calcula a partir del cociente entre el número de abortos y el total de nacidos vivos durante un período de tiempo, generalmente un año. En el informe mencionado de la OMS se estima la tasa de los denominados "abortos inseguros" en 39 cada 100 nacidos vivos para Sudamérica. Llamativamente, la OMS recurre a fuentes parecidas a las que utilizan Mario y Pantelides y que también son cuestionables por la alta subjetividad de los resultados.
* En un país con un número similar de nacidos vivos como Inglaterra y Gales y donde el aborto es legal, sobre un total de 708,183 nacidos vivos en 2008 (11) se afirma que se habrían realizado 195,296 abortos. (12) Es decir, la razón de aborto sería del 27%.
* Sobre todo, el número es criticable pues, más allá del esfuerzo por presentarlo como científicamente validado, se basa en un multiplicador construido a partir de entrevistas personales, es decir, a partir de datos subjetivos. Ello quita validez científica al multiplicador y al pretendido número de abortos.
* En cuanto al método residual, las mismas autoras reconocen que el valor de la tasa de fertilidad potencial (TF 15,3) influye en el resultado y que es sólo una aproximación: "si bien no es posible calcular la TF para el caso argentino, es razonable suponer que el aborto no tiene un efecto despreciable como reductor de la fecundidad, por lo que podría asumir un valor inferior a 15,3". En definitiva, se admite que "las estimaciones del número de abortos obtenidas mediante el método residual podrían estar sobreestimadas". (13)
* Por otra parte, la mera existencia de un número elevado de abortos no justifica de suyo la legalización de este hecho, que configura una violación al derecho a la vida. (14)
Por estas razones, las estadísticas sobre aborto citadas por HRW son, cuanto menos, cuestionables en su razonabilidad y por tanto no pueden ser utilizadas por el Congreso de la Nación para tomar medidas legislativas en una materia tan delicada.
2. La omisión de estadísticas sobre las causas de la mortalidad materna
Con base en el número de abortos que supuestamente se realizarían en el país, el informe de HRW impulsa una despenalización de este delito. Para ello, HRW presupone que el denominado "aborto ilegal" tiene una decisiva incidencia en las muertes maternas. Al respecto, una lectura atenta del informe permite advertir que a lo largo del informe HRW en ningún momento menciona cuántas son las muertes maternas por aborto en Argentina.
En realidad, las estadísticas oficiales permiten tener una dimensión real del problema. En 2009, el Ministerio de Salud de la Argentina publicó el informe "Estadísticas vitales - Información básica - 2007", brindando interesantes elementos para el análisis de diversos factores que son citados con frecuencia en los debates sobre aborto y salud reproductiva. En lo que concierne a "mortalidad materna", el número total de muertes en 2007 ascendió a 306 casos, de los cuales por "aborto" el número de muertes fue de 74 (Tabla 38). De estas muertes, 10 ocurrieron en el grupo de edad de 15 a 19 años, mientras que 20 casos se ubicaron entre los 20 y 24 años. Para dimensionar la incidencia de la mortalidad materna por aborto, debe tenerse presente que el total de defunciones de mujeres durante 2007 fue de 149.698 y el mayor número de muertes se produjeron por enfermedades del sistema circulatorio (47.879), tumores (27.818) y enfermedades del sistema respiratorio (24.253).
En cuanto a la tasa de mortalidad materna, que se mide sobre los nacidos vivos, se mantiene en 4,4 muertes maternas cada 10.000 nacidos vivos (tabla 38). El número total de nacidos vivos del año 2007 fue 700.792. Esta tasa no registra grandes variaciones en los últimos quince años, dado que en 1993 se ubicaba en 4,6, en 2006 fue de 4,8 y alcanzó su pico más bajo en 2000, cuando era de 3,5.
Si bien debemos tratar de evitar cada muerte, no es menos cierto que se inflan las cifras y manipulan los porcentajes para atemorizar y lograr objetivos de política legislativa que vulneran derechos fundamentales. Por otra parte, la misma argumentación de la prevención de la mortalidad materna se utilizaba en las campañas de salud reproductiva y debemos señalar que, en comparación con el año 2000 (3,5 era la tasa de mortalidad materna), las muertes maternas han aumentado, a pesar de la incorporación en 2002 del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable.
Estos datos oficiales dejan al descubierto cómo, en muchos discursos y debates, se manipulan las estadísticas con confusas referencias que abultan el número de muertes maternas para promover la despenalización del aborto. Por otra parte, el aborto siempre es peligroso para la madre y por ello su legalización o despenalización configura no sólo un injusto avasallamiento del derecho a la vida, sino también una amenaza para la misma vida de la madre.
En un trabajo publicado recientemente, Inés Franck (15) analiza el tema de la mortalidad materna y presenta algunas experiencias internacionales que confirman que no siempre la legalización del aborto conlleva una disminución de la mortalidad materna (caso Sudáfrica) y que, en otros casos, la mortalidad materna baja a pesar de que existe una penalización del aborto (casos Irlanda o Chile).
A menudo se cuestiona la estadística de muertes maternas afirmando que existe una subregistración. En un artículo publicado en el Boletín de la Organización Mundial de la Salud sobre Argentina, se constata que la tasa de subregistración era de 10,8% en forma global, discriminada en 9,5% para la muerte materna hasta el día 42 desde el nacimiento y 15,4% para las muertes maternas tardías (hasta el año). (16)
En este mismo artículo, se señala la incidencia de algunos factores importantes en la mortalidad materna y que no significan dar muerte al concebido. En efecto, el estudio demuestra la conexión entre tamaño del hospital donde se atiende el parto complicado y muerte materna. La conclusión a la que arriban es:
"La estructura del hospital es la más importante variable para determinar el riesgo de muerte materna. La disponibilidad de cuidados obstétricos esenciales, emergencias activas y especialistas juegan un rol importante en prevenir estas muertes". (17)
En definitiva, la legalización o despenalización del aborto no es el camino para solucionar las muertes maternas. Además, supone una grave violación del derecho a la vida de la persona por nacer. En realidad, más allá de las controversias estadísticas, muchas de las muertes maternas pueden ser prevenidas por medidas sanitarias que apuntan a temas de estructuras hospitalarias, presencia de personal capacitado, disponibilidad de cuidados obstétricos de emergencia y otras medidas que pueden salvar la vida de la madre y del niño por nacer. Ante las muertes maternas, eliminar al concebido no es la solución. El camino tiene que ser salvar a las dos vidas.
3. Manipulación del Código Penal
Llamativamente, HRW contradice en un punto clave su informe anterior de 2005. En efecto, mientras que en 2005 HRW interpretaba las causales de no punibilidad como referidas a los casos de violación de mujer mentalmente discapacitada, en 2010 amplía los supuestos de no punibilidad a toda violación.
En 2005 el informe afirmaba: "El Código Penal argentino indica que el aborto es ilegal en cualquier circunstancia, aunque se suspende su penalización en dos circunstancias: 1) cuando el médico decide que la vida o la salud de la mujer embarazada están en peligro y no puede ser salvada por ningún otro método que no sea induciendo el aborto; y 2) cuando una mujer mentalmente discapacitada resulta embarazada como producto de una violación y su representante legal autoriza el aborto". (18)
En 2010, en cambio, dice: "En teoría, cualquier mujer o niña para quien el embarazo entrañe un riesgo para su salud física o psíquica o cuyo embarazo sea resultado de una violación tiene derecho a someterse a un aborto legal en la Argentina". (19)
Este cambio revela una deliberada manipulación del Código Penal en el informe de 2010, pues:
* Se omite aclarar que el art. 86 expresamente dispone que el aborto no es punible en caso que el peligro para la vida o la salud de la madre "no pueda ser evitado por otros medios" (art. 86 inc. 1 CP). De esta manera, manipulando el expreso texto del art. 86 se omite una referencia decisiva que cambia completamente la interpretación de la norma.
* Se omite hablar del peligro para la "vida" y se agregan dos calificativos a la expresión "salud" que no figuran en el texto del Código Penal: "física o psíquica". De esta manera, se pretenden ampliar los casos de no punibilidad.
* Se pretende ampliar el segundo inciso a todos los casos de violación, cuando en realidad la jurisprudencia y la doctrina están divididas en este punto y la interpretación tradicional sostiene lo que decía HRW en su informe de 2005: que sólo se aplica al caso de mujer con enfermedad mental. Por eso, llama la atención el cambio.
4. Infundada pretensión de legalizar el aborto en Argentina
El informe recomienda al Congreso de la Nación "derogar las disposiciones del Código Penal que penalizan el aborto, especialmente aquellas que sancionan a mujeres y niñas que se han sometido a abortos". Sin embargo, dado que está centrado en la idea de rendición de cuentas, a lo largo del texto sólo se analiza la situación referida a los abortos no punibles y no considera todos los problemas jurídicos que se vinculan con el aborto libre a petición de la mujer. Es decir, se realiza una petición sin ninguna fundamentación específica.
Por otra parte, en el informe se presenta el aborto como un supuesto "derecho" cuando en realidad no existe tal derecho al aborto, que siempre es un delito, aún en los casos de no punibilidad o excusas absolutorias del art. 86 del Código Penal. Estas excusas absolutorias, a su vez, son consideradas como inconstitucionales por quebrar el derecho a la vida desde la concepción reconocido en los tratados internacionales con jerarquía constitucional.
Esta ignorancia del informe sobre los problemas jurídicos del aborto se traslada hacia los médicos y su ciencia, a quienes se los acusa de no realizar abortos por temor o ignorancia: "Esta judicialización excesiva de servicios que son legales responde a dos razones principales. La primera es que los médicos temen las consecuencias sociales y jurídicas que puede traer aparejadas la prestación de determinados servicios, en particular los abortos. La segunda es que muchos médicos todavía desconocen la ley". (20)
5. El objetivo del informe
Como su nombre lo indica, el informe publicado en agosto de 2010 por HRW sobre la salud reproductiva en Argentina denuncia un incumplimiento de la obligación de "rendir cuentas" en esta temática por parte del país, recurriendo retóricamente a una contraposición entre derecho y ficción.
La finalidad del informe es explicitada en el resumen inicial: "Los datos oficiales sobre salud indican que no se han producido grandes cambios para las mujeres y niñas que dependen del sistema de salud pública en los cinco años transcurridos desde que Human Rigths Watch publicó un informe sobre este tema por primera vez. Sus derechos continúan siendo denegados y se ignora sistemáticamente su sufrimiento. La pregunta que intenta abordar este informe es ¿por qué?" (p. 2). Y luego explica que "existe en Argentina un sistema bastante complejo y avanzado de rendición de cuentas que, sin embargo, se utiliza pocas veces o nunca en beneficio de la salud reproductiva femenina... La consecuencia última de esta falta de rendición de cuentas para las personas no es otra que el sufrimiento, y a veces incluso la muerte. Para el estado, esto también tiene un alto costo en cuestiones urgentes de salud pública, como la mortalidad materna prevenible, el aborto inseguro y los embarazos no deseados. Asimismo, la implementación irregular y la falta de rendición de cuentas en relación con políticas destinadas a abordar estos temas generan un uso ineficiente, y en ocasiones negligente, de los recursos públicos" (pp. 3-4).
Sin embargo, el tono del informe es de denuncia y presión: "HRW insta al gobierno a tomar todas las medidas pertinentes para implementar la ley argentina, incluida la emisión de las reglamentaciones necesarias, el ejercicio de funciones de supervisión efectivas y la aplicación de sanciones a los funcionarios públicos que no cumplan su deber de proteger y promover la salud reproductiva de mujeres y niñas" (p. 4).
6. Conclusión
HRW publica un informe referido a supuestas omisiones en la rendición de cuentas en temas de salud reproductiva en Argentina. En el informe, sin embargo, se va más allá y se impulsa una despenalización del aborto. En síntesis, podemos concluir que en el informe,
* se magnifican las estadísticas sobre cantidad de abortos.
* se omite toda referencia al tema de la mortalidad materna y a considerar los problemas reales de salud que existen en torno a la atención obstétrica de emergencia.
* se manipula el texto del Código Penal, ampliando los supuestos de no punibilidad y omitiendo mencionar expresamente algunas restricciones que surgen del art. 86.
* se sostiene la necesidad de legalizar el aborto pero no se funda tal pretensión en razones jurídicas.
El informe de HRW constituye una manera de presionar al país para que modifique su legislación en favor del aborto, ignorando las claras disposiciones constitucionales y legales que protegen la vida desde la concepción.
(*) Director del Centro de Bioética, Persona y Familia y Director de Investigación Jurídica Aplicada de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica Argentina. El presente informe corresponde al trabajo realizado en el marco del Centro de Bioética, Persona y Familia en noviembre de 2010 y publicado en www.centrodebioetica.org
(1) Mario, Silvia, Pantelides, Edith, "Estimación de la magnitud del aborto inducido en la Argentina", CEPAL, Notas de población n° 87, CELADE, 2009, p. 95-120, en http://www.eclac.cl/publicaciones/xml/1/36501/lcg2405-P_4.pdf (último acceso: 25-11-2010).
(2) En la alternativa 2 se ajusta el número porque se deducen los abortos espontáneos hospitalizados del segundo trimestre (3,41% de los nacidos vivos en establecimientos del sector público).
(3) Según el informe "Egresos de establecimientos oficiales por diagnostico - año 2007" publicado por la Dirección de Estadísticas e Información de la Salud del Ministerio de Salud de la Nación, los egresos hospitalarios por aborto (considerando todos los supuestos) son: "Ciudad de Buenos Aires: 6.086; Provincia de Buenos Aires: 29.208; Catamarca: 643; Córdoba: 4692; Corrientes: 2104; Chaco: 2037; Chubut: 709; Formosa: 1672; Jujuy: 1877; La Pampa: 571; La Rioja: 416; Mendoza: 3140; Misiones: 1470; Neuquén: 990; Río Negro: 692; Salta: 3.792; San Juan: 904; San Luis: 978; Santa Cruz: 695; Santa Fe: 2766; Santiago del Estero: 2.358; Tierra del Fuego: 122; Total: 67.922. Este total incluye los abortos espontáneos.
(4) Mario, S. y Pantelides, E., op. cit., p. 104. En los Anexos no se explicita el texto preciso de las preguntas.
(5) Mario, S. y Pantelides, E., op. cit., p. 103.
(6) El valor 6,8 "es un promedio entre el multiplicador de las mujeres no pobres —igual a 9,1, lo que indica un bajo nivel de hospitalización— y el de las pobres —igual a 2,7—" (Mario, S. y Pantelides, E., op. cit., p. 105).
(7) Mario, S. y Pantelides, E., op. cit., p. 105.
(8) Mario, S. y Pantelides, E., op. cit., p. 105.
(9) Mario, S. y Pantelides, E., op. cit., p. 111.
(10) World Health Organization, "Unsafe abortion. Global and regional estimates of the incidence of unsafe abortion and associated mortality in 2000", Geneva, Fourth edition, 2004, p. 1. Expresamos nuestras profundas discrepancias con este y otros informes que promueven la legalización del aborto, por considerar que se vulnera el derecho a la vida de las personas por nacer.
(11) Centre for Maternal and Child Enquiries (CMACE) Perinatal Mortality 2008: United Kingdom. CMACE: London, 2010.
(12) Department of Health, Statistical Bullettin, Abortion Statistics, England and Wales: 2008.
(13) Mario, S. y Pantelides, E., op. cit., p. 112.
(14) Las estadísticas sobre el número de abortos tienen una contracara: el número de niños por nacer muertos en estos procedimientos abortivos.
(15) Franck, María Inés, "Aborto y mortalidad materna" en Lafferriere, Jorge Nicolás (coordinador), La vida, primer derecho humano, Buenos Aires, Educa, 2010, p. 53.
(16) Silvina Ramos, a Ariel Karolinski, b Mariana Romero c & Raúl Mercer d for the Maternal Mortality in Argentina Study Groupe, "A comprehensive assessment of maternal deaths in Argentina: translating multicentre collaborative research into action", Bulletin of the World Health Organization, July 2007, 85 (7), p. 619. Dejamos aclarado que no compartimos algunas conclusiones de este estudio en lo que concierne a la legalización del aborto.
(17) Silvina Ramos, Ariel Karolinski, Mariana Romero & Raúl Mercer for the Maternal Mortality in Argentina Study Groupe, "A comprehensive assessment of maternal deaths in Argentina: translating multicentre collaborative research into action", Bulletin of the World Health Organization, July 2007, 85 (7), p. 620.
(18) Human Rights Watch, "Decisión prohibida. Acceso de las mujeres a los anticonceptivos y al aborto en Argentina", junio de 2005 Vol. 17, n° 1(B), p. 50.
(19) Human Rights Watch, "¿Derecho o ficción? La Argentina no rinde cuentas en materia de salud reproductiva", Human Rights Watch, ISBN 1-56432-670-5, Agosto de 2010, p. 22.
(20) Human Rights Watch, "¿Derecho o ficción? La Argentina no rinde cuentas en materia de salud reproductiva", Human Rights Watch, ISBN 1-56432-670-5, Agosto de 2010, p. 31.