sábado, 19 de mayo de 2012

EL TRATAMIENTO DE LA MUERTE DIGNA EN LA REFORMA DE LA LEY DE DERECHOS DEL PACIENTE

FUENTE:http://derecho.uba.ar/derechoaldia/nota.php?ided=198&idsec=10&nota=4305

Durante la tarde del pasado 17 de abril en el Instituto Gioja de la Facultad de Derecho se dio inicio al ciclo 2012 del Observatorio de Salud. En la actividad, la directora del Observatorio, Dra. Marisa Aizenberg, junto con el Diputado Gerardo Milman y las Dras. Susana Ciruzzi y María Cristina Cortesi se refirieron al tratamiento de la muerte digna en la reforma de la ley de derechos del paciente.


De manera introductoria, la Dra. Marisa Aizenberg recordó que la ciencia médica tiene incidencia en el modo de morir. Consideró entonces que la muerte digna consiste en la etapa final de una vida digna, la muerte con respeto a sus derechos. Resaltó así el poder de decisión sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas, y el derecho a que la voluntad sea respetada.

Por su parte, el Diputado Gerardo Milman señaló que la cuestión debe tomarse desde una mirada polifacética, teniendo en cuenta la filosofía, la ética y los derechos humanos. “Al hablar de muerte, se habla de vida”, expresó. También hizo referencia al simbolismo de la muerte y aportó cinco problemas ético-jurídicos en torno al final de la vida: la eutanasia, el suicidio médicamente asistido, la limitación del esfuerzo terapéutico, el rechazo al tratamiento y la sedación paliativa.

A su vez, examinó la norma que cuenta con media sanción en la Cámara de Diputados y dictamen favorable de tres Comisiones en el Senado. Se cuestionó si existe el derecho a morir, comentando que la evolución sociocultural ha implicado un avance en los propios derechos. “Esta ley pone en debate la libertad personal de vivir y morir; la muerte sólo tiene importancia en la medida que nos hace reflexionar sobre el valor de la vida”, precisó. Además, subrayó los cuatro principios generales de la bioética, que son la no maleficencia, la justicia, la autonomía y la beneficencia.

Hacia el final, la Dra. María Cristina Cortesi abordó algunos dilemas éticos respecto a la decisión sobre la muerte. En tal sentido, se cuestionó si debe priorizarse la cantidad o la calidad de vida, como dilema del paciente. En cuanto al dilema del médico, indicó el objetivo de la medicina, preguntando si sólo se trata de salvar vidas o también aliviar el sufrimiento del paciente. Advirtió, asimismo, cuál es el alcance del ejercicio de la autodeterminación de los pacientes. Remarcó entonces como derecho personalísimo el derecho a la autodeterminación y observó el conflicto jurisdiccional, cuestionando si a esta materia le corresponde una ley local o nacional.

Con respecto a la ley 26.529 sobre los derechos de los pacientes, opinó que el paciente terminal no es igual al resto de los pacientes y su sanción tuvo como finalidad evitar la judicialización. “No hay muerte natural sino cultural; el hombre dice qué es la vida y qué es la muerte”, manifestó.

Para finalizar, se centró en los conflictos que trae en el campo de la ética, del derecho y de la bioética. Destacó finalmente que los cambios no se pueden imponer por ley y si bien el derecho a la vida es un derecho fundamental, no es absoluto. “La vida es un derecho y no una obligación”, concluyó