miércoles, 22 de febrero de 2012

PATOLOGÍAS OLVIDADAS EN EL CENTRO DE LA ESCENA

 Fuente: miradaprofesional.com
BUENOS AIRES: En esta columna publicada en el diario Tiempo Argentino, el ministro de salud Juan Manzur habla de la realidad de estas patologías. Panorama del combate de enfermedades como la Chagas, la lepra, la malaria o paludismo, el dengue y la leishmaniasis. 
Las denominadas enfermedades olvidadas –entre las que se cuentan el Chagas, la lepra, la malaria o paludismo, el dengue, la leishmaniasis, el cólera y la fiebre amarilla– constituyen una realidad ineludible para nuestra región, ya que afectan la salud de importantes sectores poblacionales, en especial de los grupos más vulnerables.


A pesar de lo que indica su nombre, en los últimos años se ha tomado la decisión política de correr estas patologías al centro de la escena sanitaria, a través del desarrollo de estrategias y acciones conjuntas tendientes a la mejora de la atención, en algunos casos, y a la interrupción de la transmisión o a su definitiva eliminación, en otros. Y es esta priorización, justamente, la que nos obliga a tener una mayor responsabilidad en nuestra gestión.

“Un pueblo enfermo no puede ser digno”, dijo el gran sanitarista argentino y primer ministro de Salud de la Nación, Ramón Carrillo. Y hago propias sus palabras, ya que hoy estamos frente a la posibilidad histórica de alcanzar la eliminación de la lepra y la malaria en gran parte de nuestro territorio.

Para la persecución de ese y otros objetivos, hace exactamente un año la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, dispuso la creación del Instituto Nacional de Medicina Tropical (INMET), responsable de planificar y desarrollar estrategias de prevención, diagnóstico, tratamiento y control de las enfermedades tropicales en la Argentina.

La conformación de este organismo –ubicado en un sitio estratégico para la vigilancia de esta clase de patologías, como es la ciudad misionera de Puerto Iguazú, fronteriza con Brasil y Paraguay– representa un salto cualitativo en lo que hace al asesoramiento, investigación, trabajo multisectorial y capacitación de recursos humanos para el desempeño técnico y profesional.

En ese lugar, donde la fuerza de la naturaleza se impone con sus saltos de agua, su abundante vegetación y las elevadas temperaturas, esta semana funcionarios y técnicos de todo el país se reúnen para intensificar las acciones tendientes a la eliminación de estas patologías en el marco del desarrollo del Consejo Regional de Salud (CORESA) del Noreste Argentino. La actividad coincide, además, con la celebración del primer aniversario del INMET.

Eje central del encuentro será el tema de la eliminación de la lepra, una estigmatizante enfermedad que ataca principalmente los nervios periféricos, la piel y varios sistemas y órganos. Los avances del país en su control son significativos: para la Organización Mundial de la Salud (OMS), nos encontramos por debajo del umbral de notificación de casos; y en el contexto nacional se considera que la situación está bajo control. Sin embargo, no nos conformamos con esto y la meta ahora es alcanzar su erradicación definitiva. Ni un sólo caso de lepra para 2016 es la consigna.

El otro tema en torno al que gira la reunión es el de la malaria o paludismo, patología que también se encuentra en instancias próximas a certificar la interrupción de la transmisión autóctona. Esto se produciría en 2013, momento en el que se cumplirán tres años sin casos autóctonos en el país.

En tanto, el Chagas, enfermedad producida por la vinchuca –el parásito Tripanosoma cruzi–, sigue siendo una de las prioridades del gobierno nacional. Después de mucho tiempo, estamos ante la posibilidad concreta de pensar en la eliminación de su transmisión.

Con la asignación de recursos y las líneas de acción desarrolladas en los últimos años, hemos podido aumentar la cantidad de viviendas bajo vigilancia y control, además de ampliar la capacidad de respuesta del sistema sanitario para la detección y el tratamiento de la enfermedad.
Esta estrategia nos ha permitido avanzar significativamente.

En sintonía con eso, ya son seis las provincias que poseen certificado de interrupción de la transmisión: Jujuy, Neuquén, La Pampa, Río Negro, Entre Ríos y Misiones; jurisdicciones a las que se suman San Luis, La Rioja y Santa Fe, que se encuentran en proceso de consolidación.

Aspiramos a conseguir más salud, más inclusión y más dignidad para nuestra gente. Y con la eliminación de estas patologías avanzamos un poco más en la concreción de esos objetivos.

Este problema representa una deuda histórica con todos los argentinos. De ahí la decisión política de colocar estas enfermedades, asociadas en su mayoría con las condiciones de desigualdad y pobreza, en el centro de la escena.

No bajamos los brazos. No nos detenemos. Avanzamos con el trabajo mancomunado de funcionarios, expertos, científicos y con la comunidad toda, intensificando los esfuerzos para mejorar las condiciones de vida de todas las personas que aún hoy se ven afectadas por estos males.

Hemos hecho mucho, pero también es mucho lo que nos queda por hacer. Queremos que en poco tiempo más ya no se hable de estas patologías, ya no se recuerden. Queremos que estas enfermedades sean olvidadas para siempre, pero no porque nadie se ocupa de ellas, sino porque hayamos alcanzado el sueño de eliminarlas definitivamente de nuestro país. Ese sueño es realizable. Ese sueño está más cerca.