viernes, 9 de septiembre de 2011

TANTO LOS HOSPITALES PÚBLICOS COMO LOS SANATORIOS ESTÁN COLAPSADOS

Fuente: 929digital.com.ar
El profesional, integrante de una flamante cámara que agrupa a sanatorios de Concordia, insistió: "el tema de los sanatorios es muy delicado", aludiendo al desfase entre la suba en sus costos de funcionamiento y lo que les ingresa desde las obras sociales.


Convenio con el IOSPER

Arizabalo explicó que con el IOSPER se alcanzó "un convenio que ha sido muy satisfactorio en cuanto a la organización del sistema que se puso en vigencia. Lo único que tiene, desde el punto de vista sanatorial, es un retraso en los valores arancelarios".

Precisó que los sanatorios han tenido que afrontar "aumentos de los sueldos, que son muy grandes. Entre el 50 y el 70 por ciento de las recaudaciones sanatoriales se vuelcan en los sueldos, y el IOSPER constituye una de las fuentes de ingreso principales, porque no menos del 50% de las prestaciones son del IOSPER, que tiene una incidencia muy grande".

"Nosotros pedíamos un aumento de más del 25% y se constituyó en un 17%", detalló. Rescató que "hay buena voluntad y el diálogo con el directorio es bueno, buscando una solución", pero "lo que pasa es que el IOSPER está atado a que se den aumentos a los empleados públicos, cosa que no ha sucedido, y están muy atrasados, con el agravante de que, por la ley de emergencia que se puso hace unos años en la provincia de Entre Ríos, se bajó el aporte del 9% que tenía el IOSPER a un 7% que recibía por cada afiliado".

"No respaldamos el plus"

Carlos Arizabalo juzgó que "el plus es un efecto indeseable" que los sanatorios "no respaldamos para nada. Lo desechamos en el sentido de que no es la forma de corregir sino que hay que corregir los aranceles".
Aseguró que "en los cuatro sanatorios de Concordia no hay instrumento administrativo que contemple el cobro de plus en las prestaciones. Si el hecho ocurre es basado en un entendimiento personal e individual entre el médico y el paciente".

Sólo 5 anestesistas para 170.000 habitantes

Consultado sobre la disponibilidad de anestesistas en la región, Arizabalo indicó que sólo hay cinco.

Explicó que "los anestesistas tienen un convenio directo con las obras sociales" en el cual los sanatorios no tienen ninguna participación.

Precisó que "están agrupados en una institución que es el Centro de Anestesiología y que convienen con todas las obras sociales y que responden a través de un arancelamiento pactado, que determina que las prestaciones se hagan en las condiciones que ellos imponen en los contratos".

Volvió a aclarar que "los sanatorios no tienen nada que ver, tal es así que cuando se pasa un presupuesto de una operación, el afiliado concurre directamente al Centro de Anestesiología para arreglar lo que corresponde a la prestación por anestesia. El sanatorio está ajeno a las resoluciones".

Arizabalo no dudó en aseverar que "hay pocos anestesistas, acá y en el país. En Concordia hay cinco. Responden a todo el trabajo de la seguridad social en los sanatorios y responden también a toda la demanda del hospital Masvernat, que es un centro quirúrgico de mucha importancia".

Ante una consulta puntual, el profesional se animó a asegurar que "ningún paciente, en lo que uno ve, deja de ser operado, por problemas administrativos (falta de pago)".

"Que una operación se demore porque un anestesista se niegue a actuar hasta que no se abone la prestación, te aseguro que en ningún caso se da. Eso ya estaría en el marco de un abandono de persona, una situación muy comprometedora e inaceptable", dijo Arizabalo.

Los sanatorios, en la cuerda floja

"Los sueldos en los sanatorios, los insumos, todo ha aumentado con un valor no menos de 25, 30 y 40 por ciento en meses que es difícil corregir hasta que no se corrigen los convenios con las obras sociales", dijo Carlos Arizabalo.

Explicó que "en la provincia la salud se atiende por dos sectores, el privado y el público. El público tiene el 50% y el otro 50 se atiende en la seguridad privada. Nosotros constituimos en la provincia una red de 60 instituciones sanatoriales".

En ese contexto, aseveró que "es innegable que el hospital está colapsado la mayor parte del tiempo y a la demanda del servicio de salud la atendemos nosotros. Nosotros también estamos colapsados y estamos limitados en los aranceles".

Profundizó el concepto al decir que "el costo de la atención de la salud privada no nos permite afrontar los verdaderos requerimientos económicos y financieros que tiene un sanatorio, por ejemplo la actualización de los equipamientos. Estamos postergados y es un gran sacrifico mantener las condiciones de trabajo de acuerdo a las exigencias técnicas en las prestaciones médicas con aparatos e insumos que son muy caros, y nosotros en estas condiciones nos es muy difícil mantenernos".

Finalmente, concluyó que "acá lo que tenemos que asumir es que no hay una política de salud. Nunca hubo y ahora menos, tampoco hay. Salud no es hacer edificios ni ladrillos, sino que es un sistema donde corresponde una organización que de la respuesta".  (URBANA)