miércoles, 8 de enero de 2014

DECLARACIÓN MUNDIAL SOBRE LA SEPSIS

Fuente: intramed.net
 
En todo el mundo se estima que entre 20 y 30 millones de pacientes se ven afectados cada año, con más de seis millones de casos de sepsis neonatal e infantil y más de 100.000 casos de sepsis materna. En el mundo muere una persona por sepsis cada pocos segundos.
En el mundo desarrollado, la sepsis ha aumentado espectacularmente durante la última década a una tasa anual del 8-13 %, cobrándose ahora más vidas que el cáncer de colon y el cáncer de mama juntos. Los motivos de esto se deben al aumento de pacientes de edad avanzada, al incremento de procedimientos invasivos de alto riesgo en todos los grupos de edad y al desarrollo de infecciones más virulentas y resistentes a los medicamentos. En el mundo en vías de desarrollo, la malnutrición, la pobreza, la falta de acceso a vacunas y a los tratamientos necesarios contribuyen a incrementar la mortalidad.

A pesar de su extraordinaria incidencia, la sepsis es prácticamente desconocida para el público y, con frecuencia, suele confundirse con un "envenenamiento de la sangre". La sepsis se produce cuando la respuesta corporal a una infección, produce lesiones en sus propios órganos y tejidos. Puede evolucionar a shock, fallo multiorgánico y muerte, especialmente si no se produce una rápida identificación y un tratamiento precoz. A pesar de los grandes avances de la medicina moderna, incluyendo las vacunas, los antibióticos y los cuidados intensivos, la sepsis sigue siendo la causa primaria de mortalidad como resultado de infección, con una tasa de mortalidad hospitalaria del 30-60%.

Para poner freno a esta creciente oleada y adoptar las medidas adecuadas que en última instancia permitirán revertir el incremento de muertes por sepsis en todo el mundo, nosotros –la comunidad global de la sepsis– anunciamos esta convocatoria para una acción mundial común.

Pedimos a todas las partes relevantes que se comprometan en la consecución de los cinco objetivos clave, descritos a continuación, para poner en marcha las acciones prioritarias necesarias y asegurar recursos y respaldo político de los gobiernos, agencias de desarrollo, organizaciones profesionales y grupos de gestión sanitaria, filántropos y benefactores, el sector privado y toda la sociedad.

Convocamos a todos los países a formalizar un plan nacional de desarrollo progresivo y viable con la finalidad de cumplir estos objetivos en 2020.

Objetivos globales:

• Incluir la sepsis en la agenda del desarrollo. La Declaración logrará aumentar la prioridad política que se concede a la sepsis sensibilizando a todo el mundo sobre la creciente carga económica y médica que genera la sepsis.

• Garantizar la disponibilidad de un tratamiento adecuado, instalaciones de rehabilitación y personal debidamente formado para el tratamiento de pacientes con sepsis aguda y la atención a largo plazo de pacientes con sepsis.

• Apoyar la implementación de pautas internacionales para la sepsis para mejorar el diagnóstico precoz y proporcionar un tratamiento más eficaz de la sepsis así como para poder prevenirla de manera adecuada y ofrecer una terapia a todas las personas en todo el mundo.

• Movilizar a los implicados para garantizar que las estrategias para evitar y controlar el impacto de la sepsis a escala global, están dirigidas a aquellos que más lo necesitan.

• Implicar a los supervivientes de sepsis, y a todos aquellos que hayan sufrido la pérdida de algún ser querido por la sepsis, en la planificación de estrategias para reducir la incidencia de la sepsis y mejorar las consecuencias de la sepsis a escala local y nacional.

Objetivos clave a alcanzar en 2020
• La incidencia de la sepsis se reducirá globalmente con las estrategias definidas para prevenir la sepsis
En 2020, la incidencia de la sepsis habrá disminuido un 20% como mínimo mediante el fomento de una buena higiene en general y el lavado de las manos, partos limpios, mejora de los sistemas de saneamiento, nutrición y suministro de agua limpia y mediante programas de vacunación en poblaciones de pacientes de riesgo en zonas con recursos bajos.

• Aumentarán las tasas de supervivencia de la sepsis en niños (incluyendo neonatos) y adultos en todos los países mediante el fomento y adopción de sistemas de identificación precoz y tratamiento de emergencia estandarizado

En 2020, al menos dos tercios de los sistemas de salud para pacientes agudos y de las organizaciones de atención primaria y comunitaria de los países participantes, respaldarán la Declaración y habrán incorporado rutinas para la detección de sepsis en la atención de pacientes con enfermedad aguda.
En 2020, se habrán establecido sistemas sostenibles de prestación de servicios para garantizar la disponibilidad de programas efectivos de control del sepsis en todos los países. Todos los países supervisarán el tiempo de espera de los pacientes con sepsis para recibir las atenciones básicas más importantes, antibióticos y fluidos intravenosos del modo acordado en las directrices de consenso internacionales.
Nuestro objetivo para 2020 es que las tasas de supervivencia de la sepsis en niños (incluyendo neonatos) y adultos mejoren un 10% en comparación con las tasas de 2012. Esto se supervisará y demostrará mediante el establecimiento de registros de sepsis, con el objetivo de apoyar las mejoras experimentadas tras el lanzamiento de la Campaña para sobrevivir a la sepsis y la Iniciativa Internacional para la Sepsis Infantil.
• Mejorará la sensibilización y y conocimiento tanto para el publico en general como para el profesional sobre la sepsis

En 2020, la sepsis se habrá convertido en una expresión familiar y en un sinónimo de necesidad de intervención urgente. Las personas profanas en esta materia comprenderán mucho mejor cuáles son los primeros síntomas incipientes de sepsis. Las expectativas de las familias habrán aumentando tanto respecto a la prestación de atención que cualquier retraso de la misma será cuestionado de forma rutinaria.

En 2020, todos los países miembros habrán determinado las necesidades de formación sobre la sepsis de los profesionales sanitarios y se garantizará la inclusión de la misma como emergencia médica en todos los programas de estudio. El reconocimiento de la sepsis por parte de los profesionales sanitarios como una complicación común de las intervenciones médicas de alto riesgo habrá mejorado notablemente y se habrá reducido el número de pacientes expuestos a este riesgo.

• El acceso a los servicios de rehabilitación adecuados habrá mejorado para todos los pacientes en todo el mundo

En 2020, todos los países miembros habrán establecido estándares y designado recursos para proporcionar atención de seguimiento tras el alta hospitalaria de los pacientes que hayan sufrido sepsis.

• La evaluación de la carga global de la sepsis y el impacto de las medidas de control y manejo de las intervenciones, habrán mejorado notablemente

En 2020, todos los países miembros habrán establecido unos registros voluntarios u obligatorios en consonancia con los requisitos de información de la comunidad internacional y como complemento de los mismos, que contribuirán a determinar que la sepsis es un problema sanitario común. La comunidad internacional trabajará con el objetivo de establecer un registro internacional de sepsis