miércoles, 8 de enero de 2014

UNA MUJER CON MUERTE CEREBRAL, OBLIGADA A SEGUIR CONECTADA HASTA QUE DÉ A LUZ


Fuente: intramed.net
 

El País, Madrid
La familia quiere cumplir sus deseos y suprimir las medidas médicas extraordinarias.
THE NEW YORK TIMES Fort Worth 8 ENE 2014
El diagnóstico fue devastador e irrevocable. A sus 33 años, Marlise Muñoz quedó en muerte cerebral tras desmayarse en su cocina el pasado noviembre por un coágulo de sangre en sus pulmones.

Pero mientras sus padres y su marido se preparaban para despedirse por última vez en la unidad de cuidados intensivos del hospital John Peter Smith en Fort Worth (Tejas), con la intención de honrar su último deseo de que no la dejaran conectada al soporte vital, se quedaron estupefactos cuando el médico les dijo que no obedecería a sus instrucciones. Muñoz estaba embarazada de 14 semanas, y Tejas pertenece a las docenas de estados en EE UU que prohíben a los profesionales sanitarios, con distintos grados de severidad, que desconecten el soporte vital de las pacientes embarazadas. Se ha convertido en una incubadora involuntaria.

Más de un mes más tarde, Muñoz continúa conectada a las máquinas, en la tercera planta de la UCI, donde un equipo médico vigila los latidos del corazón del feto, que actualmente se encuentra en la vigésima semana de gestación. "No es una cuestión de estar a favor o en contra del aborto", dice la madre de Muñoz, Lynne Machado, de 60 años. "Se trata de que los deseos de nuestra hija no están siendo respetados por el Estado de Tejas". Los padres quieren que se derogue la ley que impide desconectar a su hija, pero no han emprendido medidas judiciales contra el hospital.

El centro mantiene de que se limita a seguir la ley, aprobada en 1989 y enmendada en 1999 aunque varios expertos en ética médica opinan que los doctores están malinterpretando la legislación. La legislación dice que nadie podrá retirar un "tratamiento de soporte vital" de una embarazada hasta que no dé a luz.