sábado, 18 de enero de 2014

MEDICINA DEL VIAJERO: "EL NIÑO VIAJERO"

El Niño ViajeroDra. Verónica Loggia (Argentina) FUENTE: Sociedad Latinoamericana de Medicina del Viajero www.slambiweb.org

Los bebes tienen horarios y rutinas para dormir, alimentarse, entre otras actividades y a pesar que los niños se adaptan mejor a los cambios climáticos y de horario que los adultos es recomendable respetarlos cuando la familia se va de vacaciones.


En la Playa

Cuando el destino elegido para las vacaciones es la playa y el mar hay que tener en cuenta algunas recomendaciones:
  1. Tratar de no exponer al sol a niños menores de 6 meses, resguardarlos en lugares frescos y con sombra ya que los bebes no tienen muy desarrollado su sistema térmico
  2. Usar pantallas solares de amplio espectro UV A B, resistentes al agua y aplicarla como mínimo 30 minutos antes de la exposición solar
  3. No olvidar la reaplicación luego de prolongada actividad en el agua o sudoración intensa
  4. No exponerlos al sol entre las 10 y 16 horas
  5. Utilizar protección solar inclusive los días nublados y siempre que los niños estén al aire libre
  6. Darles de beber abundante cantidad de agua en periodos regulares para evitar la deshidratación
  7. Colocarles gorro y ropa que les cubra los brazos y piernas, preferiblemente de colores claros.

En la Montaña

Si nuestro destino es la montaña debemos tener en cuenta que los niños son susceptibles a la enfermedad por altura que los adultos, y que los bebes pueden mostrar varios síntomas específicos como ser pérdida del apetito o irritabilidad. También pueden presentar cambios en el sueño y en sus actividades habituales. Los niños mayores pueden quejarse de dolor de cabeza o falta de aire. Las precauciones para evitar el mal de alturas son:
  1. Tomar abundantes líquidos
  2. El primer día del viaje evitar dormir a alturas superiores a los 2750 metros si es posible
  3. Tratar de descansar y realizar actividades tranquilas los primeros días del viaje

En el campo

Si vamos de vacaciones al campo lo principal es protegerlos de las picaduras de insectos, para ello es aconsejable:
  1. Si es posible, permanecer en casas o edificios con aire acondicionado y que posean mosquiteros sobre puertas y ventanas, si no se dispone de éstos es recomendable cerrar puertas y ventanas al ponerse el sol (atardecer)
  2. Si el alojamiento permite la entrada de mosquitos usar una mosquitera sobre la cama, con los extremos remetidos bajo el colchón, asegurarse de que no este rota y no haya mosquitos dentro
  3. Para aumentar la protección se puede impregnar los mosquiteros, ropas y zapatos con loción de permetrina al 3% (es recomendable rociar la ropa a la noche que usaremos al día siguiente)
  4. Usar dispositivos para ahuyentar a los mosquitos (conectados a la luz o que funcionen a pilas) en los dormitorios por la noche
  5. Aplicar repelentes para insectos que contengan DEET (N-diethyl – 3 methylbenzamide), reaplicarlo cada 3 o 4 horas especialmente en climas húmedos y cálidos
  6. Aplicarlo solo en la piel expuesta, nunca use repelentes sobre cortes, heridas o piel irritada
  7. Para colocarle el repelente a los niños, los adultos deben aplicarlo en sus manos y luego colocárselo al niño alrededor de los ojos, la boca, las orejas y en todas las zonas expuestas. No aplicar en las manos (ya que los niños tienden a llevar las manos a la boca). El DEET no puede ser usado en niños menores de 2 meses de vida.
  8. Utilizar ropa de colores claros, manga larga y pantalones largos.
Tanto si viajamos el mar, la playa, la montaña o el campo es importante tener en cuenta que los niños, especialmente los más pequeños, no deben jugar cerca de animales desconocidos por el riesgo de mordeduras y deben extremarse los cuidados para evitar que los niños tomen contacto con deyecciones o desechos de animales.

En caso de mordeduras o sospecha de contacto con garras, saliva o la boca de un animal, es necesario consultar con el médico quién evaluará la conducta a seguir.




Viajar en avión
El bebe en buen estado de salud puede viajar en avión después de las 48 hs de vida, pero es preferible esperar hasta los 7 días de vida si es posible. Los bebes prematuros dadas sus características especiales deben ser evaluados por su médico de cabecera antes del viaje. Los cambios en la presión del aire de la cabina pueden perturbar a los niños, para mejorar esto conviene ofrecerles un biberón o dar un chupete para simular la deglución.

En los niños mayores el dolor de oídos puede ser un problema sobre todo en el descenso, se recomiendan que mastiquen caramelos o chicles. También pueden ser útiles ajustar los horarios del sueño de 2 o 3 días antes de la salida.

Después de la llegada, los niños deben tratar de realizar actividades al aire libre durante el día para promover el ajuste. No se recomienda la utilización de medicamentos en lactantes y niños. Se recomienda darle de beber al niño abundantes líquidos y comidas livianas.

En cuanto a la alimentación la mayoría de las líneas aéreas tienen contemplado en su menú comidas especiales para los bebes y niños, igualmente le aconsejamos que antes de emprender el viaje lo verifique con la línea aérea elegida por usted.

Botiquín

Recordemos que las enfermedades y los imprevistos a menudo pueden sucedernos, por ello, es muy importante que todos los viajeros se encuentren preparados. El contenido del kit de primeros auxilios dependerá del país que visite, la duración de la estadía, la época del año, si viaja a áreas rurales o ciudades, el estado de salud actual, etc. Los siguientes ítems son solo algunas sugerencias y los medicamentos deberán ser indicados siempre por un médico durante la consulta:

  • Algodón, gasa esterilizada, cinta hipoalergénica, alcohol en gel, antiséptico, curitas, crema para quemaduras de sol, vendas, tijera, guantes de látex.
  • Medicamentos para:

    • Alergias para picaduras de mosquitos
    • Antitermicos
    • Antidiarreicos
    • Antibioticos
    • Sales de rehidratacion oral
    • Crema para dermatitis del pañal

  • Agua potable
  • Repelente para insectos
  • Protector solar y de labios
  • Termómetro
  • Solución de permetrina
  • Jeringas para administración de medicamentos
  • Leche maternizada, pañales, toallitas de limpieza y óleo calcáreo, etc


Obra social

Es importante comprobar la cobertura que tiene nuestra obra social en nuestro destino y cuando viajemos al exterior contar con una tarjeta de asistencia en viaje


Consejos para el viaje
Antes de iniciar un viaje es imprescindible comprobar que el viajero esta adecuadamente inmunizado ya sea contra las enfermedades contempladas en el Calendario Nacional de Vacunación como contra otras enfermedades endémicas o epidémicas en el destino. En la mayoría de los casos es conveniente realizar la consulta con suficiente antelación, al menos 1 mes, con el fin de que se pueda realizar esquemas acelerados de vacunación o profilaxis medicamentosa en caso de ser necesario.

En general, el niño que viaja suele tener las vacunas obligatorias del calendario administradas, sin embargo, en caso de faltar algunas de ellas se deberá completar el esquema de vacunación.

Si viajamos al exterior es recomendable previamente realizar una consulta con un médico especialista en Medicina del Viajero. El mismo le indicará las vacunas o profilaxis medicamentosas apropiadas para cada destino de acuerdo a su estado de salud, antecedentes de vacunación, tipo de viaje, antecedentes de enfermedades, etc; ya que estás recomendaciones pueden variar y ser diferentes para los distintos países de acuerdo a la epidemiología del lugar