lunes, 13 de junio de 2011

LAS COMPLICACIDONES CAUSADAS POR EL SÍNDROME DE LA CLASE TURISTA COMIENZAN A SER "ANECDÓTICAS"

MADRID, 13 Jun. (EUROPA PRESS) -
   El síndrome de la clase turista es un trastorno frecuente en las personas con problemas circulatorios que viajan en avión durante más de seis horas, y conlleva la aparición de trombosis venosas e incluso embolia pulmonar en los casos más graves. Sin embargo, estas complicaciones "están comenzando ya a ser anecdóticas".
   Así lo asegura el codirector de la Unidad de Cirugía Láser de Varices del Centro Médico Teknon de Barcelona, Xavier Puncernau, quien reconoce que, "aunque antes se veían cada vez más casos, la población está cada vez más concienciada e informada, lo que hace que disminuyan las consultas y complicaciones por este síndrome".


   Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en los viajes de más de seis horas de duración se duplica en riesgo de sufrir trombosis venosas, dada la inmovilidad de los miembros inferiores y el descenso de la presión durante el vuelo.
   "La incidencia no llega al uno por ciento", reconoce este experto en declaraciones a Europa Press, si bien este riesgo es mucho más frecuente en aquellas personas con un factor de riesgo previo relacionado con algún problema circulatorio, como las varices, o un trastorno de la coagulación de la sangre (con aumento excesivo de los hematíes o plaquetas). Asimismo, las personas con obesidad o las embarazadas también están dentro de este grupo de riesgo.
   Sin embargo, el mayor conocimiento de estos problemas ha propiciado que cualquier ciudadano que se encuentre entre estos grupos de riesgo tome las medidas necesarias y prevenga su aparición.
   "Es importante que estas personas acudan a un especialista antes de viajar", recuerda el doctor Puncernau, ya que en caso de presentar algún problema vascular venoso "se les puede recetar heparina para evitar estas trombosis".
   Asimismo, en estas consultas también se aconsejan una serie de recomendaciones durante el viaje, principalmente para "evitar largos periodos de inmovilidad de las extremidades inferiores".
   De este modo, "es bueno realizar círculos con el tobillo, flexiones de pies cada 15-20 minutos, levantar las rodillas y, sobre todo, pasear cada una o dos horas", explica, así como "beber agua para evitar deshidrataciones y llevar ropa y calzado cómodos".
   De no seguir estas recomendaciones, advierte este experto, se pueden producir hinchazón por trombosis venosas "que pueden pasar desapercibidas" y, en un 5 por ciento de estos casos, embolia pulmonar, cuyos síntomas más frecuentes son la "sensación de ahogo o dolor en la parte posterior de la espalda".