miércoles, 29 de junio de 2011

LOS OBISPOS DICEN QUE LA LEY DE MUERTE DIGNA VIOLA EL DERECHO A LA VIDA Y NO DEBE SER OBEDECIDA

 Fuente: www.cadenaser.com
Tras avanzar el jueves pasado en una nota de prensa las líneas maestras de su posición, la Conferencia Episcopal ha hecho pública hoy en su integridad la declaración aprobada por los obispos españoles sobre el proyecto de ley. Y ha sido su portavoz, Juan Antonio Martínez Camino, el encargado de explicar los argumentos sobre un texto que, según el episcopado, "podría suponer una legalización encubierta de prácticas eutanásicas, entre las que citan la posible sedación inadecuada o la omisión de los cuidados terapéuticos debidos". Los obispos consideran que el texto consagra una excesiva autonomía al paciente, lo que convierte a los profesionales médicos en "meros ejecutores de esa voluntad del enfermo", sin reconocerles el derecho de objeción de conciencia.
"La vida es sagrada, también cuando es débil o sufriente"
Los obispos insisten en la "dignificación del sufrimiento y la muerte frente a falsos criterios de calidad de vida y de autonomía del paciente y recuerdan en su declaración que la vida humana es sagrada y ha de estar protegida convenientenente por las leyes. Por ello, los obispos piden la modificación de un texto que, según dicen, no garantiza conveniemente el derecho a la vida y recuerdan que "aquellas leyes que violan derechos fundamentales son leyes injustas que no deben ser obedecidas porque cuestionan la legitimidad de los poderes públicos que las elaboran y aprueban. En consecuencia, continúa la declaración, es necesario denunciarlas y procurar, con todos los medios democráticos disponsibles, que sean abolidas, modificadas o bien, en su caso, no aprobadas".


El portavoz de los obispos, Juan Antonio Martínez Camino, ha insistido en que con esta postura la Iglesia no está cuestionando la democracia sino que al contrario contribuye a fortalecerla porque un sistema que no protege y tutela adecuadamente derechos fundamentales como el derecho a la vida no es un sistema democrático. "Y leyes de este tipo se han aprobado también en regímenes no democráticos", ha apostillado el portavoz de los obispos.
"Legalizar la eutanasia de forma expresa o encubierta conduce a verdaderos homicidios"
Martínez Camino ha añadido que abrir la puerta a prácticas eutanásicas nos "retrotrae a épocas muy antiguas en las que se primaba sólo la vida fuerte, la vida productiva, despreciando la vida débil o sufriente".
La nota de la Conferencia Episcopal elogia las intenciones del texto legal pero lo considera fallido en su redacción final ya que "sus ambigüedades e imprecisiones no logran garantizar como desea la dignidad y los derechos de las personas en el proceso del final de su vida temporal".
La declaración también señala que la "legalización de la eutanasia es inaceptable proque supondría un grave mal moral y crearía una intolerable presión social sobre los ancianos, discapacitados o incapacitados y todos aquellos cuyas vidas pudieran ser consideradas como de "baja calidad" y como cargas sociales, conduciendo a verdaderos homicidios, más allá de la supuesta voluntariedad de los pacientes.