miércoles, 30 de marzo de 2011

LA SIMILITUD DE NOMBRE DE FÁRMACOS PROVOCA ERRORES

 Fuente: elglobal.net
La confusión en los nombres de los medicamentos es una causa frecuente de errores de medicación. Estos errores ocurren fundamentalmente por la similitud existente entre los nombres comerciales de los medicamentos (Venofer y Venolep) o de los nombres genéricos (como azatioprina y azitromicina). Incluso, tal y como en alguna otra ocasión se ha constatado, entre nombres comerciales y genéricos (somatostatina y Sandostatín). Unos errores por similitud que en el segundo semestre de 2010 incluyeron a 17 de estos pares en las comunicaciones realizadas por los farmacéuticos, mediante un impreso que incluye franqueo en destino, al Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos.


Estas comunicaciones, que forman parte de la Campaña de Prevención de Errores de Medicación ocasionados por similitud en los nombres de los medicamentos que inició en 2003 la máxima institución farmacéutica, a través de sus vocalías de Farmacia Hospitalaria y Oficina de Farmacia, junto al Instituto para el Uso Seguro de los Medicamentos (ISMP-España), tienen como objetivo identificar y prevenir estos errores ocasionados por la similitud ortográfica o fonética de los nombres de los medicamentos. Con este fin, ambos organismos comunican a través de sus webs las notificaciones acerca de este tipo de errores, que posteriormente se agregan a una base de datos nacional que contiene los nombres de medicamentos similares que pueden dar lugar a errores de medicación.


En este sentido, destaca que en 2005 se publicó la primera lista de los pares de nombres de medicamentos con mayor riesgo de causar errores por similitud fonética u ortográfica con las notificaciones recogidas y evaluadas hasta esa fecha a través de una campaña intensiva inicial. En ese momento, la lista contenía 205 pares (410 nombres), y desde entonces esa base de datos se actualiza periódicamente con los nuevos pares de nombres similares de medicamentos que se notifican y evalúan. Un listado que tras los últimos 17 pares incorporados se eleva hasta 310 pares (620 nombres).





Nuevas tecnologías

Tal y como se señala desde ISMP-España los errores por esta causa pueden ocurrir en cualquier etapa del sistema de utilización de los fármacos: prescripción, administración, almacenamiento, transcripción o dispensación. Sin embargo, hay factores que aumentan el riesgo de confusión. "Una prescripción manuscrita poco legible; la coincidencia en la forma farmacéutica; dosis o intervalo de administración; la similitud en la apariencia del etiquetado o envasado, el desconocimiento del nombre del medicamento, particularmente de medicamentos de reciente comercialización...", señala desde ISMP-España su vicepresidenta, María José Otero.


Unos errores que han disminuido, aunque no han desaparecido, con la introducción de nuevas tecnologías como la prescripción electrónica. Es más, según ISMP-España, por ejemplo, "sistemas de dispensación automatizada pueden incluso aumentar las oportunidades de errores con estos medicamentos, tanto cuando se selecciona como cuando se repone un medicamento". Eso sí, estos avances tecnológicos han propiciado que el programa Bot Plus (base de datos del Consejo General) se incluye una alerta que avisa al farmacéutico en el momento de la dispensación sobre medicamentos similares fonética u ortográficamente, para que éste se asegure de que dispensa el correcto.