miércoles, 30 de marzo de 2011

LA TECNOLOGÍA 3D MEJORARÁ EL DIAGNÓSTICO CARDÍACO PRENATAL

Fuente: diariomedico.com
Las cardiopatías congénitas "son 6,5 veces más frecuentes que las anomalías cromosómicas y hasta cuatro veces más frecuentes que los defectos del tubo neural", explica Raúl Rodríguez, cardiólogo pediatra del Hospital Quirón Vizcaya y ponente en la jornada de Ecografía Cardiaca Fetal organizada en Bilbao por los servicios de Obstetricia y Ginecología y de Pediatría del Grupo Hospitalario Quirón.
Rodríguez apunta que las cardiopatías congénitas "son patologías que asocian una importante morbimortalidad, ya que son la principal causa de muerte por malformación congénita, no sólo en el periodo neonatal, sino también en el resto de la infancia, donde constituyen el 50 por ciento de la mortalidad global".
"Aunque resulte paradójico -prosigue el ponente- las cardiopatías congénitas eran hasta hace pocos años los defectos que menos se diagnosticaban en el screening ecográfico de las malformaciones en el feto, presentando una sensibilidad diagnóstica inferior al 30-40 por ciento".
En este sentido, el avance de la tecnología, la difusión de estas técnicas y su aplicación sistemática en la práctica diaria ha optimizado mucho los resultados, "aumentando la sensibilidad diagnóstica de las principales cardiopatías en valores por encima del 80 por ciento".
Iñigo Echániz y Gorka Barrenetxea, jefes de los servicios de Pediatría y Ginecología, Obstetricia y Reproducción Asistida del Hospital Quirón Vizcaya, respectivamente, han sido los encargados de dirigir un encuentro en el que se han valorado "la importancia de la detección precoz de las cardiopatías congénitas y los medios de diagnóstico por imagen actuales y de futuro".
Echániz sostiene que "la ecocardiografía es practicada de rutina por ginecólogos ecografistas, pero alcanza todo su rendimiento cuando se lleva a cabo conjuntamente por equipos compuestos por ginecólogos o radiólogos entrenados y pediatras especialistas en cardiología infantil".


Semana veinte
Respecto al plazo idóneo para la realización de la prueba, aunque puede hacerse en cualquier momento del embarazo, Álvaro Gorostiaga, ginecólogo del Hospital Basurto, dice que "el momento ideal parece alrededor de la semana veinte. No todo siempre es visible, pues depende de las condiciones de la exploración y de las propias características de la cardiopatía, dado que algunos son de diagnóstico casi imposible prenatalmente".
De cara al futuro, Gorostiaga señala que "la tecnología tridimensional y la posibilidad de estudio volumétrico de un corazón en 3D en movimiento van a suponer un nuevo impulso en este campo, que permitirá superar las tasas actuales de sensibilidad diagnóstica que son ya superiores al 80-85 por ciento".
"La primera línea de actuación para la detección precoz se encuentra en los profesionales que realizan ecografía obstétrica", afirma Javier Ayala, cardiólogo pediatra del Hospital de Cruces, que añade que las cardiopatías congénitas "habitualmente se manifiestan en el periodo neonatal, y el método más efectivo para su diagnóstico es la ecocardiografía. Aproximadamente un 40 por ciento va a necesitar algún tipo de intervención quirúrgica, la mayoría de las veces definitiva".
La ecocardiografía fetal es una prueba que cada vez está más extendida en los servicios de obstetricia y de cardiología pediátrica, de tal modo que muchas cardiopatías se diagnostican antes del nacimiento.