domingo, 24 de julio de 2011

ERRORES EN CIRUGÍA ¿DE QUIÉN ES LA CULPA?

Fuente: Diario La Prensa


Que el médico interviniente se equivoque es uno de los principales temores entre quienes deben afrontar una operación. Sin embargo, el éxito del procedimiento quirúrgico depende de muchos otros factores, a menudo ignorados.

Por Agustina Sucri

"Tengo miedo de que algo salga mal". Con esta expresión -a veces manifiesta y otras reprimida en la intimidad del pensamiento-, se puede sintetizar una serie de temores que en general enfrentan quienes deben ser sometidos a una cirugía, por más sencilla que los médicos hayan dicho que es o que el paciente suponga.

A diferencia de otras profesiones, en medicina es difícil que los pacientes consideren admisible un mínimo margen de error. Y esto sucede no sólo porque las personas consideran que en cuestiones de salud la vida está en juego, sino porque médicos y pacientes suelen no compartir el mismo concepto de error.

Tras haber disertado sobre "Etica y errores en cirugía" en la Mayo Clinic Florida (Clínica Mayo, en Estados Unidos), el profesor de Cirugía de la Universidad de Buenos Aires y jefe del departamento de Cirugía General del Hospital "Dr. Carlos A. Bocalandro", Alberto Ferreres, conversó con La Prensa sobre esta temática y arrojó luz sobre el verdadero alcance que tiene la noción de error en el ámbito de los procedimientos quirúrgicos.

Como punto de partida, el experto aclaró que si bien una intervención quirúrgica puede evitar la muerte o las complicaciones evolutivas de una enfermedad, no se debe perder de vista que también está asociada con el riesgo de complicaciones o muerte. Y esto puede ocurrir aunque no se haya cometido ningún error.



Según añadió Ferreres, tampoco se puede dejar de lado el hecho de que el médico es sólo uno de los actores que intervienen en el sistema de atención sanitaria y, por lo tanto, la definición de error en medicina no se refiere exclusivamente a una posible equivocación del médico que lleva adelante la operación sino que incluye las fallas que pueden producirse dentro de las distintas áreas que conforman ese sistema, incluyendo profesionales, personal paramédico, infraestructura y todos los procesos desarrollados dentro de las instituciones.

Por definición, el error en medicina o error médico "consiste en la acción desacertada o equivocada que sucede en el ejercicio de la ciencia o arte de precaver o curar las enfermedades del cuerpo humano". "Implica la incidencia del error humano en el proceso de atención médica", resumió el catedrático, para luego agregar: "El Instituto de Medicina de los Estados Unidos define el error, siguiendo la clasificación propuesta por James Reason, como el fracaso para completar la intención de una acción planificada o el uso de un plan equivocado o errado para cumplir un objetivo".
De cualquier manera, Ferreres subrayó que el error siempre es involuntario, no intencional, y que "nadie se propone cometerlo".

VALORACION

Asimismo, el profesional hizo hincapié en que para poder juzgar de manera fidedigna la existencia de un error "se debe asistir y evaluar el proceso y no exclusivamente la existencia de un resultado desfavorable (evento adverso)".

Igual importancia adquiere el hecho de que la valoración de un error debe ser efectuada por un experto acreditado en el tema que sepa analizar todos los componentes de un determinado caso. "No toda lesión a una víscera hueca durante una intervención quirúrgica abdominal debe ser rotulada como error sin un conocimiento de las circunstancias, antecedentes del paciente, capacidad y experiencia del cirujano; cada situación debe analizarse de manera única e individual y con un conocimiento detallado de los sucesos acontecidos", ejemplificó.

Al ser preguntado sobre los errores más frecuentes en cirugía, Ferreres señaló que si bien existen distintas categorías según las cuales se pueden clasificar, su grupo de trabajo ha clasificado el error tanto individual como del sistema, de acuerdo al momento en que se origina:

- Errores en el período preoperatorio: se vinculan con errores a nivel del conocimiento de las normas.
- Errores en el período intraoperatorio: relacionados habitualmente con el nivel de habilidades de los profesionales intervinientes, aunque también pueden acontecer en este momento errores originados en la etapa previa.

- Errores en el período postoperatorio: relacionados con los tres niveles (normas, habilidades y conocimiento).

CAUSAS

En cuanto a las principales causas que llevan a cometer errores en el ámbito quirúrgico, el jefe de Cirugía del Hospital "Dr. Carlos A. Bocalandro" insistió en que "la mayoría no se deben a negligencia, impericia o imprudencia de individuos o grupos de individuos, sino a fallas en los sistemas, procesos y condiciones que llevan a los humanos involucrados a cometer errores y fallas prevenibles".

Algunas de las causas que predisponen al error en cirugía -apuntó Ferreres- deben buscarse en los distintos niveles interrelacionados con el proceso de atención:

- El paciente: es el centro de la atención quirúrgica pero, no obstante, se pueden cometer errores a partir de su participación. Por ejemplo, los datos que surgen del interrogatorio pueden incluir la negación de antecedentes, el ocultamiento de datos o bien su modificación, aspectos sobre los que el cirujano no guarda control. La denominada alfabetización en salud, usualmente baja en el ámbito estatal, contribuye a eventuales barreras en la comunicación entre el médico y paciente

- El médico cirujano individual: entran en juego la formación de pre y postgrado; la insatisfacción con el estilo de vida; el exceso de confianza; y la fatiga, que es un factor contribuyente al componente humano del error en cirugía porque compromete el desempeño y genera cambios de carácter, como ansiedad, depresión e ira y se relaciona con déficits cognitivos, motores y del comportamiento que incluyen enlentecimiento cognitivo, disminución de la atención, declinación de las capacidades mnesicas (memoria), alteración de la comunicación y tiempos de reacción prolongados.

- El quirófano, el trabajo en equipo y la organización institucional: el quirófano es el ámbito por antonomasia en que se desarrolla la actividad quirúrgica y representa el lugar más frecuente para la producción de eventos adversos dentro de una institución de atención de la salud, ya que entre el 40 y el 50% de los errores de un hospital son derivados de la actividad en el quirófano. Además, los inconvenientes en las áreas de comunicación, flujo de información, carga de trabajo y tareas en competencia impactan negativamente en la actividad de los equipos y comprometen la seguridad del paciente.

- El sistema de atención de la salud: este nivel se vincula con la organización nacional de atención de la salud, con los distintos niveles de participación a nivel del Estado (nacional, provincial, regional y municipal) y la atención privada, con los distintos subsistemas. La fragmentación y multiplicidad de éstos conspiran contra la actividad profesional, generando condiciones laborales favorecedoras de errores. En este nivel es donde debería existir la mayor preocupación y potencial para el mejoramiento de la seguridad y la prevención del error en el proceso de atención quirúrgica.

ETICA, PENDIENTE

Sin dudas, la ética profesional es otro de los factores vinculados con la problemática de los errores en cirugía. Sobre este aspecto, Ferreres consideró que si bien los valores éticos suelen recordarse durante la práctica médica, las características de la actividad asistencial actual sumadas a la falta de autonomía del profesional, hacen que en oportunidades se desdibujen.

Por último, el catedrático admitió que aunque los conocimientos sobre ética profesional forman parte de los programas de estudio en la carrera de medicina, "no se insiste adecuadamente en ellos y, por otra parte, las sociedades científicas se focalizan en los aspectos científicos del conocimiento de la especialidad, relegando, en oportunidades, estas cuestiones de indudable importancia".