martes, 31 de mayo de 2011

ALEMANIA NO HA LOCALIZADO TODAVÍA EL BROTE DE "E-COLI"

BRUSELAS, 31 May. (EUROPA PRESS) -


La Comisión Europea ha informado que, según la información que le han transmitido las autoridades alemanas, los análisis realizados a pepinos por el organismo de seguridad alimentaria de Hamburgo (Alemania) no han permitido aclarar todavía el origen del brote de 'escherichia coli', atribuido inicialmente a productos españoles.

Según los análisis, los pepinos estudiados mostraban trazas de la bacteria aunque no del tipo 0104, la que se ha localizado en las personas infectadas. El Ejecutivo comunitario, no obstante, ha explicado que aún faltan por analizar varias muestras.


Los países miembros de la UE, así como la Comisión, han reconocido los "esfuerzos" de las autoridades germanas para atajar este brote. En un comunicado posterior a un encuentro del Comité Permanente de la Cadena Alimentaria y Sanidad Animal, han alentado a Alemania a adoptar "todas las medidas necesarias" para identificar "cuanto antes" el origen de la bacteria y las circunstancias del contagio.

Los Veintisiete afirmaron que adoptarán todas las medidas que sean necesarias para contener el brote, hasta ahora limitado a los alrededores de Hamburgo, una vez que "las fuentes de contaminación estén plenamente identificadas".

El comisario de Salud y Protección al Consumidor, John Dalli, ha subrayado que el asunto es "una prioridad absoluta" y que la Comisión Europea trabaja junto a los distintos países para identificar el problema y proponer "soluciones". En este sentido, ha destacado la "cooperación, vigilancia y solidaridad" demostrada por todas las partes en este asunto.

"Es positivo que la cantidad de nuevos casos de infección parezca reducirse, pero todas las autoridades deben seguir vigilantes", ha añadido, al tiempo que ha indicado que las autoridades europeas trabajan para detectar el origen del brote y "eliminar riesgos para la salud pública".
Como recomendaciones para evitar el riesgo de contaminación, la Comisión propone lavar las frutas y verduras antes de su consumo, así como lavarse las manos antes de manipular alimentos y después de acudir al baño o cambiar pañales. Además, aboga por lavar a fondo los distintos utensilios de cocina.