lunes, 8 de agosto de 2011

DESTACAN LA RECUPERACIÓN DEL MEDICAMENTO COMO BIEN SOCIAL

Fuente: www.misionesonline.net
La nueva Ley se inscribe sobre un hecho ya sucedido, que cobrará impulso ahora asumiendo además los Laboratorios PPM la calidad de empresa testigo de precios, frente a las enormes ganancias de la industria farmacéutica.


Un viejo anhelo sostenido por esos héroes anónimos que diariamente desde los Laboratorios Públicos Productores de Medicamentos, dan respuesta a las necesidades de accesibilidad al medicamento en cada hospital del país, han visto coronada una larga lucha de intentos y frustraciones con la promulgación de la Ley de Producción Pública de Medicamentos (PPM) votada por unanimidad en ambas Cámaras Legislativas.
Este impacto que el pueblo argentino recibirá en los próximos tiempos por la fuerza de dicha Ley, corona una larga lucha emprendida por el Dr. Ramón Carrillo en la primera presidencia del Gral. Perón, cuando puso en marcha EMESTA, la primer empresa productora pública de medicamentos de Latinoamérica.
Esa iniciativa fue luego llevada a cabo por hombres y mujeres a lo largo y ancho del país, desde laboratorios artesanales hospitalarios hasta complejos industriales de alto nivel científico tecnológico, desde municipios, provincias y universidades, dando respuestas puntuales a las necesidades del pueblo, ante la enfermedad.
Esta Ley permitirá la accesibilidad y la universalización del fármaco para quien lo necesite, en una producción que hoy estaría en condiciones de satisfacer la demanda del 80% de la atención médica hospitalaria del país, siguiendo las normativas del ente regulador , el ANMAT, ya que se cuentan en la actualidad con 39 laboratorios, siendo los de Formosa, Misiones, San Luis, Santa Fe, Rosario, FFAA, y Hemoderivados de la Universidad de Córdoba, los autorizados a distribuir nacionalmente medicamentos. Los otros son provinciales, municipales y universitarios que tienen certificados provinciales de autorización.
Existen en casi todos ellos laboratorios de control de calidad, que asimismo se avocan a la investigación y el desarrollo de nuevos fármacos, con científicos y técnicos de primer nivel hasta hoy ignorados.
En esto se inscribe también, la repatriación de casi mil científicos que en ésta gestión desde el 2003 retornaron al país para colocar su formación y conocimientos al servicio de la recuperación de soberanía en salud que significa controlar el medicamento con tecnología propia sin dependencias de terceros países, lo cual nos obliga al corto plazo a producir materia prima es decir droga base, sustituyendo la importación que hoy es del 100%.
   Los Laboratorios PPM estaban ya organizados en la Red de laboratorios Públicos desde el 2007 con apoyo del CONICET y del INTI en una tarea solidaria de respaldo recíproco, formación de recursos humanos, transferencia de tecnología y apoyo tecnológico, además de avocarse al control a través de los Comité de Bioética, de los medicamentos de plaza en cuanto a propiedades clínicas y trazabilidad.
Como vemos la Ley se inscribe sobre un hecho ya sucedido, que cobrará impulso ahora asumiendo además los Laboratorios PPM la calidad de empresa testigo de precios, frente a las enormes ganancias de la industria farmaceútica, que para tomar sólo el caso frecuente del paracetamol llega al 1000% desde su estructura de costos directos e indirectos.
Otro tema que deberán asumir los PPM será la importación centralizada, propuesta por la Presidenta de la Nación de los medicamentos de alto costo y baja incidencia, todos importados, que termina pagando la Seguridad Social en la Argentina, y cuyos sobreprecios llegan al 10,000%.
Efectivamente no es una equivocación de tipeo esta cifra, que hace que hoy núcleos de importadores, lucrando con la salud de enfermedades huérfanas, de escasa población, de universo limitado, estén esquilmando al sector público y al sistema solidario de obras sociales, además de provocar los hechos de corrupción conocidos.
El mal llamado gasto en salud en la Argentina es de los mas altos de Latinoamérica, 65 mil millones anuales, de los cuales 26 mil millones son salarios diferidos de trabajadores a través de obras sociales sindicales, provinciales y PAMI, sin embargo de ese total el gasto del medicamento es del 30%, el mas alto del mundo, cuando en otros países es del 15 al 18%. Este mapa debe cambiar a partir de esta Ley lo cual permitirá invertir en I+D y asimismo dar respuesta al UNASUR para 550 millones de compatriotas Latinoamericanos.
La SALUD  es el derecho humano básico de cualquier individuo y esta Ley, junto al decreto de trazabilidad y la compra centralizada ordenada por la Presidenta no hacen mas que reafirmar el camino de la ampliación de derechos, tanto individuales como sociales, que han sido signo distintivo del peronismo desde sus inicios y son su razón de ser, por lo cual mantiene su vigencia actual, al seguir dando respuestas a las necesidades de la hora, con la mirad puesta en le pueblo argentino. (Télam)